El Papa León XIV intervino por primera vez en la disputa sobre el aborto que genera divisiones en la Iglesia Católica de Estados Unidos, enfatizando la coherencia necesaria para quienes se consideran "provida". Según León, apoyar la pena de muerte o el trato inhumano a inmigrantes mientras se está en contra del aborto contradice la enseñanza de la Iglesia.
El Pontífice, originario de Chicago, fue consultado sobre los planes del cardenal Blase Cupich de otorgar un premio a la trayectoria al senador demócrata Dick Durbin, conocido por su defensa de los derechos de los inmigrantes. La iniciativa provocó objeciones de obispos conservadores debido al respaldo de Durbin al derecho al aborto.
"Alguien que dice 'estoy en contra del aborto pero estoy a favor de la pena de muerte' no es realmente provida", afirmó León. "Alguien que dice 'estoy en contra del aborto, pero estoy de acuerdo con el trato inhumano a los inmigrantes', no sé si eso es provida".
Horas después, Durbin rechazó el premio. Cupich defendió la decisión, argumentando que la ceremonia prevista para el 3 de noviembre podía servir para resaltar la dignidad de no nacidos, ancianos, enfermos y migrantes. Por su parte, el obispo Thomas Paprocki agradeció a Durbin y llamó a rezar por la protección de la vida y la dignidad de todas las personas.
León pidió respeto mutuo en el debate y destacó la importancia de considerar la enseñanza ética integral de la Iglesia. Su intervención recuerda la postura histórica de la institución: la prohibición del aborto y la oposición a la pena capital, así como la defensa de un trato humano hacia los migrantes.
La Casa Blanca, a través de la secretaria de prensa Karoline Leavitt, afirmó que la administración estadounidense "trata de aplicar las leyes de manera humana", refutando las preocupaciones planteadas por el Pontífice sobre la situación de los migrantes.