ONU alerta que la ofensiva israelí en Gaza abrirá un "nuevo capítulo horrible" de sufrimiento
En una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad, altos funcionarios de Naciones Unidas advirtieron este domingo que la decisión de Israel de ampliar sus operaciones militares en la Franja de Gaza, incluyendo la toma de control de su ciudad principal, podría desatar una catástrofe humanitaria "de escala inimaginable".
El subsecretario general para Europa, Asia Central y Latinoamérica del Departamento de Asuntos Políticos, Miroslav Jenča, detalló que el plan —aprobado el 8 de agosto por el Gabinete de Seguridad israelí— contempla la desmilitarización del enclave, la imposición de un control de seguridad israelí y la creación de una administración civil alternativa a Hamás y a la Autoridad Palestina. Según medios locales, implicaría el desplazamiento de unas 800.000 personas antes del 7 de octubre y el cerco de la ciudad durante tres meses.
"Si estos planes se implementan, el sufrimiento de la población será aún más insoportable", afirmó Jenča, quien reclamó un alto el fuego total, inmediato y permanente, la liberación incondicional de todos los rehenes y el acceso sin trabas de ayuda humanitaria.
El director de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU, Ramesh Rajasingham, describió las condiciones en Gaza como "más allá de lo horroroso". Desde octubre de 2023, más de 61.000 personas han muerto —18.000 de ellas niños— y 151.000 han resultado heridas, según el Ministerio de Salud del enclave. La ONU ha documentado la muerte de más de 500 trabajadores humanitarios.
El sistema sanitario está al borde del colapso, el hambre se agudiza —con 98 muertes infantiles por desnutrición aguda grave, 37 en el último mes— y la población desplazada se concentra en zonas que representan menos del 14% del territorio, muchas veces sin refugio.
Además, los funcionarios alertaron sobre el deterioro de la situación en Cisjordania, donde continúan las operaciones militares, la violencia de colonos y las demoliciones de viviendas, lo que agrava una crisis humanitaria "menos visible pero no menos grave".
Varios representantes del Consejo de Seguridad acusaron a Israel de violar el derecho internacional y de perpetrar "limpieza étnica", como lo calificó el embajador de Pakistán. El embajador de Argelia aseguró que las autoridades israelíes "actúan con brutalidad, crueldad y barbarie", despojando a los palestinos "de su esencia como seres humanos".
La representante de Estados Unidos, por su parte, atribuyó la responsabilidad de la crisis a Hamás y sostuvo que no habrá paz mientras la organización exista. Criticó que las reuniones del Consejo "socavan" los esfuerzos diplomáticos de su país y acusó a algunos miembros de alentar la intransigencia de Hamás.
Jenča reiteró que la solución pasa por una salida política: un alto el fuego permanente, la reunificación de Gaza y Cisjordania bajo un gobierno palestino legítimo, y la creación de un Estado palestino viable e independiente basado en las líneas de 1967, con Jerusalén como capital compartida.
Fuente: Naciones Unidas.