Este domingo falleció Mario de Jesús Guevara Calero, sacerdote nicaragüense de 66 años y director espiritual del Seminario Mayor La Purísima en Managua, quien en diciembre de 2018 sufrió un ataque con ácido sulfúrico mientras escuchaba la confesión de una mujer rusa que se declaró "enamorada de Rosario Murillo".
El ataque ocurrió en la Catedral Metropolitana de Managua, cuando la agresora, Elis Leonidovna Gonn, roció ácido en el rostro, brazos y pies del padre Guevara, afectando también a un feligrés presente. La agresión dejó secuelas que afectaron la salud del sacerdote hasta su fallecimiento.
Tras el incidente, Gonn fue declarada culpable por lesiones graves y exposición de personas al peligro y condenada a ocho años de prisión por el Juzgado Sexto de Distrito Penal de Juicio de Managua. Sin embargo, cumplió aproximadamente ocho meses antes de ser expulsada del país y deportada a Rusia.
En entrevistas posteriores, Gonn se declaró "psicópata" y reconoció que su obsesión por Rosario Murillo motivó el ataque. Tras salir de Nicaragua, residió en Italia, donde cumplió parte de otra condena por intento de homicidio con arma blanca, y en 2025 fue deportada nuevamente a Rusia tras intentar regresar a Nicaragua.
El padre Guevara ejerció el sacerdocio durante décadas en distintas parroquias de la arquidiócesis de Managua y era conocido por su cercanía pastoral. La Arquidiócesis de Managua emitió un comunicado expresando condolencias al clero, a la comunidad del Seminario Mayor La Purísima y a los fieles que atendió durante su ministerio.
Su fallecimiento marca el fin de un capítulo trágico que comenzó aquel día de 2018 y que dejó huella tanto en la iglesia nicaragüense como en la memoria de quienes lo conocieron.