Esta mañana, durante una misa escolar en la escuela católica Anunciación de Minneapolis, un hombre armado abrió fuego contra estudiantes y personal. Al menos dos niños resultaron muertos y aproximadamente 20 personas —en su mayoría menores— fueron hospitalizadas. El atacante se quitó la vida y las autoridades confirmaron que no hay amenaza activa para la comunidad.
La policía y agencias federales, incluido el FBI y la ATF, respondieron al llamado y acordonaron la zona. Al menos cinco menores fueron atendidos en hospitales infantiles de la ciudad. El gobernador Tim Walz calificó el hecho como un "acto de violencia horrible" que empañó el inicio del ciclo lectivo.
El ataque ocurrió durante el inicio del servicio religioso programado a las 8:15 a.m., momento en que alumnos de preescolar hasta octavo grado estaban presentes. Testigos escucharon una ráfaga de disparos que, según estimaciones, fueron entre 50 y 100. Este hecho se suma a una reciente cadena de violencia en la ciudad, con otros tiroteos graves registrados en las últimas 24 horas.
El alcalde Jacob Frey, así como autoridades estatales, han lamentado lo sucedido y prometieron mantener informada a la comunidad. Se habilitó una zona de reunificación para que las familias puedan encontrar a sus hijos. Las investigaciones ya han sido asumidas por la Oficina de Investigación de Minnesota y el departamento de Justicia de EE.UU.