El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció este jueves una reforma integral del Código Penal que contempla el endurecimiento de penas para delitos menores y la eliminación de la prescripción de crímenes graves. El proyecto fue presentado en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza, acompañado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La propuesta prevé sanciones más severas para delitos frecuentes como el robo de teléfonos móviles, hurtos, estafas, amenazas y faltas viales. Al mismo tiempo, establece que homicidios, delitos de narcotráfico, trata de personas, abusos sexuales y crímenes de lesa humanidad no podrán prescribir.
"Como parte de nuestro objetivo de hacer grande a la Argentina nuevamente, el orden es una precondición y necesitamos tolerancia cero: el que la hace, la paga", declaró Milei. El mandatario criticó "años de garantismo" que, según él, "ataron jurídicamente las manos" de las fuerzas de seguridad, fiscales y jueces.
Por su parte, Bullrich sostuvo que el Código Penal argentino "tiene 100 años de parches" y que la iniciativa del Ejecutivo ofrece "un texto moderno, que defiende a las víctimas y no a los delincuentes".
El presidente subrayó que la aprobación del proyecto "depende directamente del Congreso" y apeló a los legisladores a ponerse "del lado de las víctimas y no de los delincuentes".
El anuncio se produce en un contexto de tensiones entre el Ejecutivo y el Parlamento, donde las cámaras han rechazado reiteradamente los vetos presidenciales a distintas leyes, entre ellas las vinculadas a la financiación de universidades y al Hospital Garrahan.
De cara a las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre, Milei insistió en que el camino de las reformas "es el correcto" y que abandonar este proceso implicaría "perder la última oportunidad para cambiar el destino del país".
Fuente: Europa Press.