440 millones de barriles en reservas

Medio Oriente: japón evalúa liberar reservas petrolíferas por tensiones en Irán

La Primera Ministra, Sanae Takaichi, debería ordenar a la base nacional de almacenamiento de Shibushi (Kagoshima), que se prepare para la liberación del crudo.
Sanae Takaichi, primera ministra de Japón, consolidó en tiempo récord un poder político inusual. Foto: BBC.

Fuentes expresaron a la agencia de noticias Kyodo que Tokio se prepara para activar las reservas de forma independiente, sin esperar la coordinación internacional.

Esta sería la primera medida de este tipo desde 1978, año en que se estableció el sistema nacional de almacenamiento estratégico.

Normalmente, la liberación de reservas de petróleo se lleva a cabo bajo los auspicios de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), como ocurrió en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.

La paralización del tráfico en el Estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de crudo, suscitó inquietud por el suministro en Japón, que depende de Medio Oriente para más del 90% de sus importaciones de petróleo.

La posible liberación de crudo estatal nipón busca compensar la disminución de los inventarios en poder de mayoristas y comerciantes, pero debería tener un impacto limitado en la contención del aumento de los precios del combustible y otros derivados. A finales de diciembre, Japón contaba con inventarios totales equivalentes a 254 días de consumo interno: 146 días en poder del Estado, 101 en poder del sector privado y el resto en almacenamiento conjunto con los países productores. El escenario más probable implica la venta de las reservas liberadas a los mayoristas petroleros japoneses para garantizar la estabilidad del suministro.

En el pasado, Japón recurrió a sus reservas estratégicas para hacer frente a emergencias relacionadas con desastres naturales o agitación geopolítica, como la Guerra del Golfo a principios de los años 1990 y el gran terremoto y tsunami de marzo de 2011. En este último caso, la liberación afectó a existencias privadas y no estuvo coordinada internacionalmente.

Fuente: El País.