Más del 80% de la población sexualmente activa podría infectarse con VPH en algún momento
Más del 80% de las personas sexualmente activas se infectará con el Virus del Papiloma Humano (VPH) en algún momento de su vida, según estudios internacionales. La mayoría de las infecciones son asintomáticas, pero algunas pueden derivar en verrugas genitales o cáncer, lo que convierte al VPH en una de las infecciones de transmisión sexual más relevantes para la salud pública.
Existen más de 100 tipos de VPH. Los de alto riesgo están relacionados con cáncer de cuello uterino, vulvar, del aparato reproductor masculino y de garganta, mientras que otros provocan verrugas genitales. Las verrugas suelen ser benignas, pueden ser planas o elevadas, individuales o múltiples, y generalmente provocan picazón pero no dolor.
El cáncer derivado del VPH puede tardar años en desarrollarse. La detección temprana mediante Papanicolaou o pruebas de VPH aumenta significativamente la posibilidad de tratamiento exitoso.
El virus se transmite principalmente por contacto piel con piel durante las relaciones sexuales, aunque también puede propagarse al tocar verrugas genitales de otra persona. No existe cura para el VPH, pero hay tratamientos disponibles para las verrugas genitales y vacunas que previenen la infección por los tipos de alto riesgo.
Entre las medidas preventivas más eficaces se destacan:
Vacunación: recomendada para niños y niñas de 9 a 12 años, y aplicable a adultos.
Uso de preservativos, que reduce el riesgo de transmisión aunque no lo elimina por completo.
Evitar el contacto con la piel infectada y acudir al médico ante cualquier sospecha de infección.
Especialistas subrayan que la combinación de conciencia, educación sexual, vacunación y detección temprana es fundamental para reducir la propagación del VPH y sus complicaciones, incluyendo el desarrollo de cáncer.