El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo el viernes una reunión en Río de Janeiro con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que ambos destacaron el inminente acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, al que calificaron como clave para la prosperidad y el fortalecimiento del multilateralismo. Debido a este encuentro, Lula no participará hoy del acto de firma del tratado en el Banco Central del Paraguay (BCP).
Tras más de veinte años de negociaciones, el acuerdo será firmado este sábado en Asunción. El evento contará con la presencia del presidente anfitrión, Santiago Peña, y del mandatario uruguayo, Yamandú Orsi. También se espera la asistencia del presidente argentino, Javier Milei.
En una declaración a la prensa, Lula, uno de los principales impulsores del tratado, afirmó que el entendimiento entre ambos bloques es "muy bueno para el mundo democrático y para el multilateralismo".
Por su parte, Von der Leyen elogió el rol del presidente brasileño en las negociaciones y señaló que el acuerdo "envía un mensaje contundente sobre el poder de la cooperación y la apertura", asegurando que así se genera "verdadera prosperidad".
El Mercosur y la Unión Europea representan en conjunto cerca del 30 % del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y conforman un mercado de más de 700 millones de personas. El tratado dará origen a una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y abrirá importantes oportunidades comerciales, especialmente para el sector agroindustrial brasileño.
Desde su regreso al poder en 2023, Lula ha sido un firme defensor del acuerdo. Sin embargo, el pacto enfrenta resistencia en algunos países europeos, donde agricultores y ganaderos han protagonizado protestas por temor a la competencia de productos del Mercosur, considerados más competitivos debido a normas de producción menos estrictas.
A pesar de estas objeciones, la Unión Europea aprobó el acuerdo el pasado 9 de enero. El Consejo Europeo autorizó a la Comisión Europea a avanzar con el tratado, aunque cinco países votaron en contra: Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría.
La aprobación del Consejo fue el último paso previo a la firma oficial entre ambos bloques, que se concretará hoy en Paraguay, marcando un hito en las relaciones comerciales entre Sudamérica y Europa.
AFP

