Luis Arce asume el gobierno de Bolivia en medio de una tensa vigilia
El presidente electo de Bolivia Luis Arce asume hoy el gobierno, luego de la aplastante victoria que consiguió el Movimiento Al Socialismo (MAS), que cosechó más del 55% de los votos y dejó a su más cercano rival, Carlos Mesa, 26 puntos abajo.
La asunción del candidato del MAS marca el regreso de Bolivia a la institucionalidad democrática, interrumpida hace un año luego de 21 días de convulsiones políticas que obligaron la renuncia del presidente Evo Morales, y la asunción de la parlamentaria Jeanine Añez, bajo cuyo gobierno se produjeron episodios de violenta represión, como las masacres de Senkata y Socaba, donde decenas de personas perdieron la vida y cientos resultaron heridas por disparos de armas de fuego, hechos por los que el Parlamento pidió ya su procesamiento y el de varios de sus ministros.
Arce y el vicepresidente electo David Choquehuanca, que fuera canciller de Morales en 2005, llegan al poder con un amplio respaldo popular, pero deberán enfrentar el accionar de los llamados comités cívicos de regiones como El Beni, de Añez; Santa Cruz, Cochabamba y Potosí, verdaderos bastiones de la oposición radical al MAS.
De hecho, a medida que se acercaba la fecha de la ceremonia de hoy, se sucedían convocatorias y bloqueos en las calles de Cochabamba y Santa Cruz, de organizaciones que pedían se detenga el traspaso de mando, en una serie de hechos que fueron escalando hasta el ataque con explosivos del jueves a la sede del MAS en la capital, que pusieron al país en un estado de tensa vigilia.
La agenda
Arce y Choquehuanca, realizaron el viernes en la ciudadela sagrada de Tiwanacu la ofrenda a la Pachamama, y recibieron el bastón de mando de los amautas, los legendarios sabios quechuas, “para gobernar en paz, prosperidad y unidad”, en un ritual que se inauguró con la primera elección de Evo Morales, en 2005, y ya forma parte de la agenda oficial.
La ceremonia no contará con la presencia del expresidente Morales, que el lunes ingresará a territorio boliviano desde la ciudad fronteriza argentina de La Quiaca, a la cabeza de una caravana de "Retorno a la Patria" que recorrerá por tierra los casi 800 kilómetros hasta La Paz.
Los actos inician a las 07:00 de este domingo, con otro ritual indígena en la plaza Murillo y concluirá con un desfile, del que participarán los 36 pueblos originarios reconocidos en la Constitución. La imposición del mando se realizará en la Asamblea Plurinacional (Parlamento boliviano), donde el Presidente del Senado tomará juramento al vicepresidente David Choquehuanca, quien luego impondrá la banda presidencial y la medalla de Simón Bolívar al presidente Luis Arce.
De la ceremonia participarán dignatarios de al menos 11 países, y representantes de unas 37 organizaciones sindicales, cuyo arribo a La Paz comenzó ayer sábado. Entre las primeras delegaciones, se contó la de Estados Unidos, liderada por el subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales Brent Mclntosh, y la encabeza por el canciller de la República Islámica de Irán, Mohammad Yavad Zarif.
Horas más tarde, arribaron al aeropuerto de El Alto, el canciller venezolano Jorge Arreaza, en representación de Nicolás Maduro, cuya invitación tuvo su polémica; y el presidente argentino Alberto Fernández, y el rey de España Felipe VI, a quien lo esperaron como una ceremonia ancestral, donde se lo nombró “huésped ilustre”. La comitiva se completa con el vicepresidente segundo del Gobierno Pablo Iglesias, y la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González. Por la noche aterrizó en El Alto el presidente colombiano Iván Duque.
Esta mañana llegaron a La Paz el presidente de nuestro país Mario Abdo Benítez, el canciller chileno Andrés Allamand; el presidente del Consejo de Ministros del Perú, Wálter Roger Martos Ruiz y el canciller del Uruguay, Francisco Carlos Bustillo Bonasso.
Las actividades prometen un marco multitudinario con delegados de sindicatos y organizaciones indígenas, como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), el Consejo Americano de Pueblos Indígenas (CAPI) de Canadá, representantes del pueblo Maya K'iche de Guatemala, Convergencia Social - Frente Amplio de Chile, comitivas de Perú, Venezuela, Panamá, México, Argentina, Colombia, Honduras, y Brasil, entre otras.
Fuentes: La Razón, Página Siete