Lo que hay que saber sobre las elecciones en Honduras

Los hondureños votaron por un nuevo presidente en unos comicios que muchos temían que fueran volátiles incluso antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidiera inmiscuirse en la política de su país.

1 Diciembre de 2025
1 Diciembre de 2025
Elecciones en Honduras.
Elecciones en Honduras. Foto: Daniele Volpe / The New York Times.

El presidente Trump ha puesto su atención en Honduras cuando los votantes acuden a las urnas. Las opciones incluyen al partido de izquierda en el poder y a un candidato respaldado por Trump.

El domingo, los hondureños votaron por un nuevo presidente en unas elecciones que muchos temían que fueran volátiles incluso antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidiera inmiscuirse en la política de su país.

Los votantes acudieron a las urnas apenas unos días después de que Trump respaldara a un candidato de derecha en la contienda y anunciara que indultaría a un impopular expresidente del mismo partido que fue condenado por cargos de narcotráfico en un tribunal federal estadounidense el año pasado.

Las acciones del presidente estadounidense causaron sorpresa en las elecciones, y los candidatos de los bandos enfrentados compitieron por convertirlas a su favor.

Se esperaba una muestra preliminar de los resultados el domingo por la noche, y podría tomar más tiempo conocer al ganador definitivo. Pero el apoyo de Trump a Nasry Asfura, exalcalde de Tegucigalpa, pareció tener resultados dispares.

Algunos votantes de derecha dijeron que les había ayudado a decidirse por Asfura, pero muchos dijeron que mantenían su plan de votar por su rival, un presentador de deportes llamado Salvador Nasralla, quien ganó popularidad en medio de la frustración generalizada con el partido de izquierda en el poder.

Los dos candidatos trataron de suscitar el temor de que el país corría el riesgo de convertirse en la próxima Venezuela, un Estado autoritario dirigido por socialistas y asolado por las crisis, y han acusado al partido gobernante de conspirar para quedarse en el poder.

A algunos hondureños, la polémica contienda les recordó las reñidas elecciones de 2017. Ese año, Juan Orlando Hernández, el expresidente al que Trump ha dicho que indultaría, se proclamó vencedor por segunda vez, lo que desencadenó protestas y una represión militar. Murieron casi dos decenas de personas.

A medida que se acercaban las nuevas elecciones, los hondureños de la capital, Tegucigalpa, estaban nerviosos. Los escaparates de las tiendas habían sido tapiados y la gente se llevaba a casa víveres de sobra para lo que muchos temían que pudieran ser días de incertidumbre, si no de disturbios.

Pero el domingo, la votación parecía transcurrir sin problemas, según los observadores electorales, a pesar de algunos pequeños contratiempos.

¿Quiénes son los candidatos?

Rixi Moncada, abogada y exsecretaria de Hacienda y Defensa, es la candidata elegida por el gobernante Partido Libre, de izquierda. Libre ganó de forma contundente en 2021. Pero Moncada se enfrenta a una honda frustración entre los hondureños, quienes dicen que el partido no cumplió sus promesas, como combatir la corrupción.

Pareciera que algunos antiguos partidarios se están pasando a otros candidatos.

El candidato elegido por Trump es Nasry Asfura, empresario de la construcción y exalcalde de Tegucigalpa que se postula por el conservador Partido Nacional. Asfura, conocido como "Tito" y "Papi", ha dicho que Libre y los militares podrían tratar de "robar" las elecciones.

El otro aspirante de derecha, Salvador Nasralla, fue aliado de Libre pero rompió con él unirse al Partido Liberal en su cuarta candidatura a la presidencia. Nasralla se ha presentado como un candidato anticorrupción que pondrá fin al régimen de la presidenta Xiomara Castro y de su esposo, el expresidente Manuel Zelaya. Al igual que Hernández, Zelaya enfrentó graves acusaciones de vínculos con narcotraficantes.

Cuando apoyó a Asfura en su red social Truth Social, Trump afirmó que Nasralla estaba aliado en secreto con el partido de izquierda, al que llamó "los comunistas".

Un funcionario de Libre, Enrique Reina, negó que su partido fuera comunista.

¿Cómo ha afectado Trump la contienda?

Asfura, tras recibir el apoyo del presidente estadounidense, publicó en las redes sociales una imagen triunfante de sí mismo, Trump y el recientemente reelegido líder de la derecha argentina, Javier Milei.

Los otros dos candidatos denunciaron el apoyo, y luego intentaron sacar provecho del plan de Trump de indultar a Hernández.

Moncada aprovechó la oportunidad para vincular a sus oponentes de derecha con el expresidente Hernández. "Ustedes, oligarquía, mañana serán rotundamente derrotados con todo y su narco Juan Orlando Hernández", declaró en un discurso el sábado.

Nasralla redobló el mensaje anticorrupción de su campaña. A diferencia de los partidos de sus rivales, dijo, él tiene "las manos limpias".

Asfura, el elegido de Trump, enfrentó una situación más incómoda.

Los expertos dijeron que, aunque el apoyo de Trump podría ayudarle, el indulto podría tener el efecto contrario. Se corría el riesgo de asociar a Asfura en la mente de los votantes con Hernández, una figura ampliamente despreciada cuya extradición a Estados Unidos por cargos de narcotráfico en 2022 se celebró con fuegos artificiales.

¿Qué dicen los votantes?

Cuatro años después de que Castro fuera catapultada a una resonante victoria por una esperanza de cambio tras 12 años de gobierno unipartidista, muchos votantes hondureños buscaban en otros partidos el cumplimiento de las promesas que decían que Castro no había cumplido.

"No llegó el cambio que esperaba", dijo Vilma Acosta, estudiante universitaria de Tegucigalpa. Acosta votó por Castro en 2021, pero esta vez dijo que votaría por Nasralla.

"Los otros candidatos tienen malos antecedentes", dijo Acosta, de 22 años, mientras esperaba para votar en un barrio obrero de Tegucigalpa.

Acosta dijo que el apoyo de Trump a Asfura podría haber atraído a algunos votantes indecisos, pero que su promesa de indultar a Hernández había alejado a personas que ella conocía.

"La gente no está a favor de lo que se dio en el pasado con el Partido Nacional", dijo, refiriéndose a los dos mandatos de Hernández como presidente, plagados de escándalos.

Otros dijeron que el apoyo les había hecho decidirse a votar por Asfura.

"Primero, iba con Nasralla", dijo Héctor Herrera, de 18 años, recién graduado de la secundaria, quien votaba por primera vez. Después del apoyo, dijo, "cambié el voto".

Herrera dijo que él y sus padres habían decidido votar por el exalcalde Asfura porque, con el respaldo de Trump, veían que tenía más posibilidades de ganar.

¿Qué está en juego?

Para muchos hondureños, los problemas internos son lo primero: la corrupción, la delincuencia persistente y el costo de la vida. La tasa de homicidios del país ha disminuido significativamente durante el gobierno de Castro, pero sigue siendo la más alta de Centroamérica.

La inflación pospandémica y el aumento de los costos también han sido aplastantes.

Los votantes también están desilusionados por las acusaciones de que funcionarios del partido gobernante parecen tener el mismo tipo de vínculos delictivos que llevaron a Hernández a una prisión en Estados Unidos.

"Según los noticieros, sale mucha gente involucrada en lo mismo, en la corrupcion y el narcotrafico", dijo Aníbal García, de 45 años, residente rural.

¿Por qué está interesado Estados Unidos?

El nuevo gobierno de Trump se ha interesado ávidamente por la política de América Latina, recompensando a los dirigentes que se alinean con sus objetivos y castigando a quienes no lo hacen.

Los expertos afirman que los candidatos de la derecha hondureña, aprovechando ese interés, han cortejado a los dirigentes de Washington comparando al partido gobernante, Libre, con Venezuela y Cuba.

La cooperación del Partido Libre en materia de deportaciones le hizo ganar puntos con el gobierno de Trump, aunque alienó a algunos votantes.

Castro empezó el año amenazando con expulsar al ejército estadounidense de una base hondureña debido a los planes de deportación de. Pero su gobierno cambió de rumbo y empezó a ayudar a Estados Unidos.

Casi 30.000 hondureños han sido deportados en lo que va de año, unos 13.000 más que en el mismo periodo del año pasado.

¿Y las acusaciones de fraude?

Los analistas esperan resultados controvertidos. Libre ha dicho que sus rivales tienen planes de manipular la votación, mientras que sus oponentes argumentan que Libre podría influir en las autoridades electorales y en el ejército.

Reina, el responsable de Libre, dijo que su partido tenía el apoyo necesario para ganar limpiamente. Tanto Nasralla como Asfura han advertido a sus partidarios de que Libre intentará aferrarse al poder mediante el fraude o la fuerza.

"En lugar de debatir sus propuestas para el país, los candidatos se han enfocado en atacarse mutuamente", dijo Ana María Méndez, directora para América Central de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos.

La Unión Europea y la Organización de Estados Americanos han expresado su preocupación por la integridad de las elecciones. Christopher Landau, vicesecretario de Estado estadounidense, prometió que el gobierno de Trump respondería "rápida y decisivamente" a cualquier intento de socavar el proceso electoral.

Pero, en general, hasta el domingo por la tarde no se había informado de problemas mayores.

David C. Adamscolaboró con reportería desde Miami.

Por: Annie Correal and Jeff Ernst, The New York Times.

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