La Unión Europea (UE) endureció su control a la exportación de vacunas contra el coronavirus producidas en su territorio, para garantizar el abastecimiento en el bloque y tras el hallazgo de casi 30 millones de dosis escondidas en Italia y destinadas al Reino Unido.
El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, indicó que la medida busca añadir "reciprocidad y proporcionalidad" en el mecanismo de control de exportaciones adoptado en enero, y por ello se adoptaron "dos ajustes" para eliminar los "desequilibrios".
A partir de ahora, añadió Dombrovskis, se deberá considerar "dos elementos adicionales" al considerar la autorización de exportaciones: reciprocidad con el país de origen, y proporcionalidad en los pedidos.
Hasta ahora sólo se utilizó este mecanismo para frenar la salida de vacunas una única vez en el mes y medio que lleva en marcha y fue para bloquear una partida de AstraZeneca preparada para el envío desde Italia con destino a Australia.
En esta revisión, la Comisión constató que en ciertos países bloquean la exportación de dosis de vacunas hacia la UE "ya sea por fuerza de ley, por arreglos contractuales u otros, negociados con los fabricantes".
Esta revisión de las normas de autorización de exportación de vacunas ocurre en medio de una agria controversia entre la Comisión, el laboratorio AstraZeneca y las autoridades del Reino Unido.
Fuentes de la Comisión indicaron que la UE es el principal exportador de vacunas anticovid en todo el mundo, pero que no recibe vacunas producidas en territorio británico.
Para avivar aún más esta controversia, las autoridades italianas descubrieron escondidas en un depósito unos 29 millones de dosis de la vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, supuestamente preparadas para su exportación a Reino Unido, y cuya existencia no había informada ni al Gobierno italiano ni a las autoridades comunitarias, según el diario La Stampa.