La riqueza en la era Milei: más desigualdad y ostentación
La pobreza en Argentina está cartografiada hasta el detalle: existen investigaciones académicas, organizaciones no gubernamentales, estadísticas oficiales, grupos de estudio y una profusa producción de papers. Las indagaciones sobre la riqueza, mientras tanto, escasean.
En la Argentina de Javier Milei, no solo los sectores bajos y medios cambiaron su composición y su forma de consumir: la cúspide patrimonial del país también mutó y hoy, la ostentación del lujo parece estar culturalmente legitimada.
El informe
Según un reciente informe de la consultora Moiguer elaborado con datos oficiales, que pone la lupa en la cima de la pirámide socioeconómica argentina, en nuestro país un 6% de la población es clase alta: se trata de hogares que tienen un ingreso promedio de 11 millones de pesos o de 7.900 dólares. Son apenas 2,8 millones de personas que concentran el 34% del patrimonio del país.
Dentro de esa cifra, hay divisiones: la "alta clase media", que comprende a 2,4 millones de personas; los 350.000 de la "clase top", que tienen un ingreso familiar que promedia los 16.000 dólares al mes y, por último, los llamados Individuos con un Patrimonio Neto Ultra Alto (UHNWI, por sus siglas en inglés).
En Argentina, según las estimaciones de Moiguer, los UHNWI son 3.000 personas —350 familias— y su patrimonio familiar ronda los 30 millones de dólares: el 0,1% de la clase alta y una fracción aún menor de los habitantes del país.
Sin embargo, según Mariana Heredia, socióloga y experta en élites formada en la Universidad de Buenos Aires y la École des Hautes Études de París, todo número sobre la riqueza debería ser tomado con pinzas.
Aumento de la desigualdad
Para Heredia, el gobierno nacional está aumentando la desigualdad social, como ya lo hicieron otros gobiernos de signo liberal. "No es casual que el presidente ponga énfasis en los pobres y no en la desigualdad", afirmó la socióloga.
"En Perú y en Chile, ejemplos que le gusta citar a la clase dirigente de Argentina, se lograron amortiguar las privaciones extremas de los más pobres, en casi todos los casos, con transferencias de ingresos", dijo Heredia.
La administración libertaria incrementó los montos de la Tarjeta Alimentar y de la Asignación Universal por Hijo (AUH) pero, según Heredia, "la desigualdad en esos países y en Argentina hoy, se profundizó".
Según el informe, las clases altas no son homogéneas en cuanto a su geografía: si bien la mayoría de los ricos vive en el Gran Buenos Aires y, según Heredia, "casi no hay neuquinos, chubutenses, tucumanos en la élite económica argentina", el reporte nota un fenómeno más que incipiente. Mientras que de 2002 a 2025, en el GBA los metros cuadrados de barrios privados construidos subieron un 120%, en el interior del país promediaron un 1.080%. Neuquén (1900%) y Córdoba (1689%) pican en punta.
Fuente: Con datos del informe Moiguer y Diario Río Negro.