Jóvenes y colectivos desafían al gobierno en Perú

La cuarta marcha de la Generación Z termina con represión y heridos

La movilización que partió desde la Plaza San Martín y recorrió la avenida Abancay derivó en choques con la Policía Nacional. Se reportaron lesionados, detenciones, ataques a un motorizado y la agresión a un periodista en el puente de Acho.
Represión policial en Perú. Foto: Web.

En esta cuarta convocatoria participan colectivos de jóvenes, feministas, estudiantes de San Marcos y transportistas que se vienen desplazando por la avenida Abancay. 

El domingo 28 de septiembre, la denominada Generación Z, junto a colectivos feministas, estudiantes universitarios y gremios de transportistas, realizó la cuarta jornada de protesta en Lima cuya concentración principal fue la Plaza San Martín. La movilización expresó rechazo tanto al gobierno de Dina Boluarte como al Congreso, mientras que los transportistas colectiveros denunciaron extorsiones y homicidios en su sector.

Las manifestaciones se desplazaron por la avenida Abancay y culminaron en enfrentamientos con la Policía Nacional del Perú. Los agentes utilizaron bombas lacrimógenas y perdigones de goma para dispersar a los participantes. Se reportaron varias personas heridas, entre ellas un menor de 15 años y un adulto mayor, así como efectivos policiales lesionados. Un grupo de manifestantes atacó a un motorizado de la PNP en la zona de Acho.

Durante la jornada, los manifestantes intentaron derribar las vallas instaladas frente al Congreso, encendieron fuego a cartones y lanzaron objetos contundentes hacia los efectivos. También se registraron desvíos en el transporte público debido a la presencia de los manifestantes en el centro de la ciudad. 

Policía agrede a periodista durante protestas

Durante la protesta, un periodista de Exitosa resultó agredido por un agente de la Policía Nacional del Perú (PNP) en el puente peatonal de Acho. Lucciano Tomatis, reportero de la emisora, relató que mientras se encontraba parado en el puente, varios policías subieron para desalojar a los presentes. En ese contexto, uno de los efectivos se acercó y lo golpeó con una patada en la pierna izquierda.

A pesar de mostrar sus credenciales periodísticas y portar un micrófono con el logo del medio, el periodista continuó siendo empujado por los policías. El reportero debió sujetarse de los barandales para evitar caer, e indicó que evitó desplomarse sobre una mujer adulta mayor que estaba delante suyo.

Fuente: Infobae.