Roma

Féretro del papa llega a la basílica Santa María la Mayor

Decenas de miles de fieles y líderes de todo el mundo asisten a la ceremonia de despedida de Jorge Mario Bergoglio.
Unas 150.000 personas se concentraron este sábado al paso del cortejo fúnebre de Francisco por las calles de Roma tras el funeral. Foto: DW.

El féretro del papa Francisco, llevado en papamóvil por las calles de Roma desde la basílica de San Pedro tras el funeral, llegó a Santa María la Mayor, para su entierro, como dejó escrito en su testamento. 

El cortejo fúnebre atravesó el centro de Roma con decenas de miles de personas que se congregaron a su paso hasta llegar a la basílica romana, donde cuarenta personas, entre ellos desfavorecidos y algunos reclusos, esperaron su llegada en la escalinata de entrada con una rosa blanca. 

Los restos mortales del primer papa latinoamericano serán enterrados en la intimidad en este templo del siglo V, a miles de kilómetros del barrio porteño de Flores, en Argentina, donde nació hace 88 años.

Unas 150.000 personas se concentraron este sábado (26.04.2025) al paso del cortejo fúnebre de Francisco por las calles de Roma tras el funeral, desde San Pedro a la basílica de Santa María la Mayor para su entierro, informó la oficina de prensa del Vaticano. 

Estas se unieron a los 250.000 fieles que participaron en el funeral de Francisco en la plaza de San Pedro. Las decenas de miles de personas se agolparon por las calles en los seis kilómetros de recorrido para ver pasar el féretro que había sido colocado en uno de los papamóviles usados durante los viajes internacionales del pontífice.

El ataúd salió tras las exequias de las murallas del Vaticano a las 12.30 hora local (10.30 GMT) por la Puerta del Perugino, la que da acceso a la que a lo largo de sus más de doce años fue su residencia pontificia, la Casa Santa Marta. Después, emprendió su ruta por la avenida 'Vittorio Emanuele' para llegar después a la Plaza de Venecia y recorrió la vía de los Foros Imperiales para pasar por delante del Coliseo al que solía ir el Viernes Santo a presidir el Vía Crucis.

Tras bordear el Anfiteatro Flavio, el vehículo puso rumbo a su destino final: la basílica de Santa María la Mayor, la misma a la que antes y después de cada viaje apostólico acudía a rezar ante su virgen, la 'Salus Populi Romani', de la que era muy devoto y donde expresó que quería ser enterrado. A las puertas del templo, un grupo de personas pobres e inmigrantes acogió el féretro con una rosa en la mano. La última imagen para la Historia fue el féretro de Francisco ante su querido icono.

Fuente: DW.