Visas de turismo y negocio siguen

Estados Unidos frena visas de inmigrante para decenas de países

El gobierno de Estados Unidos resolvió suspender de manera inmediata la tramitación de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, en una decisión que vuelve a tensar el debate migratorio a nivel global y que responde a la línea dura impulsada por la administración de Donald Trump.
JD Vance y Donald Trump, vicepresidente y presidente de los Estados Unidos. Foto: PRESIDENCIA DE EEUU / EP

La medida fue confirmada este miércoles por el Departamento de Estado y forma parte de un paquete más amplio de acciones orientadas a restringir el ingreso permanente de extranjeros al país.

Según explicaron voceros oficiales, el congelamiento alcanza exclusivamente a las visas de inmigrante y no afecta, por el momento, a los visados de turismo o de negocios. Desde la cartera diplomática argumentaron que la decisión se fundamenta en la necesidad de evitar que nuevos inmigrantes representen una "carga económica" para el sistema de asistencia social estadounidense, aludiendo a un supuesto uso excesivo de prestaciones públicas por parte de ciudadanos de los países incluidos en la lista.

El Departamento de Estado reforzó esta postura a través de sus canales oficiales, donde señaló que la suspensión se mantendrá vigente hasta que se establezcan garantías de que los futuros inmigrantes no dependerán de ayudas estatales. El mensaje fue acompañado por un tono enfático, alineado con el discurso que la actual administración viene sosteniendo desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.

Desde el entorno presidencial, la secretaria de prensa Karoline Leavitt amplificó el anuncio y precisó que entre los países alcanzados figuran tanto naciones con relaciones tensas con Washington, como Rusia e Irán, así como otros considerados históricamente aliados o socios estratégicos. En ese grupo aparecen Brasil, Colombia, Egipto y Tailandia, entre varios más, lo que generó sorpresa y preocupación en distintos ámbitos diplomáticos.

El listado completo incluye países de América Latina, África, Asia, Europa del Este y Medio Oriente. Entre ellos se encuentran Colombia, Cuba, Haití, Nicaragua, Nigeria, Pakistán, Somalia, Sudán, Siria, Venezuela no figura, pero sí Uruguay, además de varias pequeñas naciones insulares del Caribe. La amplitud geográfica del alcance refuerza la señal de un endurecimiento generalizado de la política migratoria estadounidense.

La medida se inscribe en un contexto de fuerte ofensiva contra la inmigración. Datos oficiales difundidos recientemente indican que, desde el retorno de Trump al poder, más de 100.000 visas ya fueron revocadas, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional reportó más de 605.000 deportaciones en el último año. A esto se suma la salida voluntaria de alrededor de 2,5 millones de personas, según cifras del propio gobierno.

Aunque el congelamiento no impacta de forma directa en quienes solicitan visas temporales, la administración estadounidense adelantó que se intensificará el control sobre los antecedentes de los solicitantes, incluyendo la revisión de su actividad en redes sociales, una práctica que ya había generado controversia en gestiones anteriores.

La decisión vuelve a colocar a Estados Unidos en el centro de las críticas de organismos de derechos humanos y de gobiernos extranjeros, que cuestionan el carácter generalizado de la suspensión y el criterio utilizado para evaluar el impacto económico de los inmigrantes. Mientras tanto, desde Washington insisten en que se trata de una medida necesaria para proteger los intereses del país y de sus contribuyentes, aun a costa de profundizar el aislamiento y la polémica internacional.