Alarma internacional

Emergencia global por opioides sintéticos desde China, hasta 250 veces más potentes que la heroína

Se trata de unas drogas que han resurgido recientemente en el mercado ilegal, representando unas verdaderas amenazas por sus potencias extremadamente elevadas, hasta más 5 y 9 veces más potentes que el fentanilo.
Nitazenos. Foto: nationalgeographic

Una clase emergente de opioides sintéticos conocidos como nitazenas, originaria de laboratorios clandestinos en China, está generando alarma internacional por su altísima potencia. Se estima que estos compuestos pueden ser hasta 250 veces más fuertes que la heroína y entre 5 y 9 veces más potentes que el fentanilo.

¿Qué son las nitazenas y por qué son tan peligrosas?

Las nitazenas fueron desarrolladas en la década de 1950 como alternativas a la morfina, pero nunca obtuvieron aprobación médica debido a su elevado riesgo tóxico. 

Se trata de una familia de opioides benzimidazólicos —entre ellos isotonitazene, etonitazene y protonitazene— que han resurgido recientemente en el mercado ilegal, representando una verdadera amenaza por su potencia extremadamente elevada.

Alcance y expansión internacional

En el Reino Unido, entre junio de 2023 y mayo de 2024 murieron al menos 179 personas por sobredosis relacionadas con nitazenas, aunque se teme que el número real sea mucho mayor.

En Estados Unidos, la DEA ha reportado más de 4.300 decomisos desde 2019, generalmente en combinación con fentanilo, y numerosos casos mortales vinculados a estos compuestos.

En Europa y regiones como el Reino Unido y los estados bálticos, se han identificado múltiples casos y muertes asociadas.

Riesgos excepcionales e implicaciones sanitarias

Las nitazenas presentan un peligro inusitado: dosis minúsculas —del tamaño de un grano de arena o dos granos de azúcar— pueden causar paro respiratorio o muerte inmediatamente.

En muchos casos, se detectan mezcladas con heroína, cocaína, ketamina o vendidas como pastillas falsificadas (por ejemplo, como oxicodona o benzodiazepinas), lo que incrementa el riesgo de sobredosis no intencional. 

Aunque la naloxona puede revertir sobredosis, frecuentemente se requieren múltiples dosis debido a la extrema potencia de estos opioides.

Contexto global y desafíos

Este grupo de drogas, aunque químicamente distinto del fentanilo, ha cobrado relevancia similar debido a su uso clandestino y la dificultad para detectarlas en análisis rutinarios. 

La mayoría de las intoxicaciones se producen sin que el usuario tenga idea de su presencia en el producto consumido.
Recomendaciones urgentes

Aumentar los esfuerzos de detección toxicológica y ampliar los paneles de prueba para incluir nitazenas.

Difundir información precisa y accesible a la población sobre los riesgos asociados al consumo de drogas ilícitas y pastillas falsas.

Garantizar disponibilidad de naloxona en centros de salud, servicios de emergencia y organizaciones comunitarias, considerando su uso en múltiples dosis.

Establecer cooperación internacional para interceptar el flujo desde laboratorios chinos hacia redes de narcotráfico global.

Este hallazgo representa la amenaza más grave hasta ahora en la crisis de opioides, capaz de causar muertes repentinas con dosis inesperadas. Las autoridades piden medidas inmediatas para prevenir su propagación.