El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó este lunes 10 de noviembre de 2025 admitir un recurso que pudo haber puesto en riesgo el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo, reconocido desde 2015. La decisión, emitida mediante una orden sin firmar y sin explicación, impide reabrir un debate que la comunidad LGTBIQ+ considera uno de sus mayores logros en materia de igualdad.
El caso fue presentado por Kim Davis, exfuncionaria del registro civil de Kentucky, quien en 2015 se negó a otorgar licencias matrimoniales a parejas homosexuales alegando motivos religiosos. Davis apeló su condena bajo el argumento de que la Primera Enmienda, que protege la libertad de religión y expresión, la amparaba para actuar según sus creencias. Sin embargo, la negativa del Supremo deja firme la resolución que la obliga a pagar cientos de miles de dólares en daños a la pareja afectada.
La decisión del alto tribunal llega tras un prolongado proceso judicial y un contexto político en el que grupos conservadores intentan revertir avances en materia de derechos igualitarios. Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia, se han multiplicado los esfuerzos en varios estados para restringir derechos de la comunidad LGTBIQ+.
El matrimonio igualitario fue reconocido a nivel nacional el 26 de junio de 2015, durante la administración de Barack Obama, gracias al histórico fallo Obergefell contra Hodges. En esa sentencia, la Corte Suprema determinó que la Enmienda 14 de la Constitución garantiza la igualdad de protección ante la ley para todas las personas, lo que obligó a los trece estados que aún lo prohibían, entre ellos Kentucky, a reconocer las uniones entre parejas del mismo sexo.
Pese a la firmeza del fallo, al menos nueve estados gobernados por republicanos han impulsado en los últimos años iniciativas para devolver la regulación del matrimonio igualitario al ámbito estatal. A finales de octubre, una orden del Supremo de Texas resolvió que los jueces que se abstengan de celebrar matrimonios por "creencias religiosas sinceras" no infringen las leyes locales.
No obstante, la Ley de Respeto al Matrimonio, promulgada en 2022 bajo el mandato de Joe Biden, garantiza el reconocimiento de todas las uniones, incluidas las interraciales y las del mismo sexo, prohibiendo que cualquier estado las desconozca.
Con esta reciente decisión, el máximo tribunal estadounidense reafirma, al menos por ahora, la vigencia del principio de igualdad ante la ley que sustenta el matrimonio igualitario en el país.