El Tribunal Supremo de Estados Unidos se inclinó este martes (07.10.2025) a revisar la prohibición estatal de Colorado sobre las llamadas "terapias de conversión" para menores, en una audiencia centrada en la Primera Enmienda y la libertad de expresión de quienes las aplican.
El caso se originó a partir de una demanda de Kaley Chiles, terapeuta cristiana, quien sostiene que la ley estatal que prohíbe estas prácticas restringe su derecho a hablar abiertamente con sus pacientes. Su abogado, James Campbell, del grupo Alliance Defending Freedom, argumentó que la norma "silencia la voz" de Chiles y deja a las familias "sin apoyo" en cuestiones de género y sexualidad.
Los magistrados, en su mayoría conservadores, expresaron escepticismo sobre la capacidad de los estados para regular estas prácticas y se preguntaron si podrían constituir una violación de la libertad de expresión.
En contraste, el fiscal general de Colorado, Shannon Stevenson, subrayó que no existe evidencia científica que respalde la efectividad de las terapias de conversión y que sus consecuencias suelen ser dañinas. "Las personas jóvenes que intentan cambiar una característica innata fracasan repetidamente, sienten vergüenza y sufren deterioro en sus relaciones familiares", afirmó.
Estas prácticas son frecuentemente criticadas por organizaciones médicas y de derechos humanos, ya que pueden incluir métodos extremos que algunos expertos equiparan a formas de tortura. Estudios muestran que quienes las experimentan tienen mayor riesgo de problemas de salud mental a futuro.
Según la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (ILGA), 17 países cuentan con prohibiciones nacionales, y más de veinte estados estadounidenses tienen restricciones similares. Un fallo del Supremo podría modificar el marco legal y afectar a otras jurisdicciones que actualmente regulan estas terapias.