EE. UU. proyecta ampliar drásticamente casos de desnaturalización
El Gobierno de Estados Unidos está implementando nuevas directrices internas para multiplicar los casos de desnaturalización —es decir, la revocación de la ciudadanía estadounidense a personas que la obtuvieron por naturalización— como parte de un endurecimiento más amplio de sus políticas migratorias. Las instrucciones del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) solicitan a sus oficinas remitir entre 100 y 200 casos por mes al Departamento de Justicia durante el año fiscal 2026, una cifra que pulveriza los promedios históricos.
Bajo la legislación vigente, la desnaturalización sólo procede en circunstancias limitadas, como el fraude en la obtención de la ciudadanía o la ocultación de información relevante. En el periodo entre 1990 y 2017, los casos apenas alcanzaban unos 11 por año, según cifras citadas por expertos.
Funcionarios de USCIS han afirmado que el objetivo oficial es combatir el fraude migratorio, aunque no se han detallado con precisión los criterios de selección para iniciar estos procedimientos. Críticos del plan advierten que establecer metas numéricas elevadas podría convertir una herramienta poco utilizada y seria en un instrumento de aplicación excesiva y sembrar miedo entre millones de ciudadanos naturalizados.
El movimiento se enmarca dentro de una estrategia administrativa más amplia que también incluye restricciones de viaje y suspensiones temporales de visas, así como un enfoque más agresivo en el proceso de revisión de permisos de residencia y ciudadanía para personas de determinados países.
Organizaciones defensoras de derechos civiles han expresado su preocupación, advirtiendo que una expansión masiva de desnaturalizaciones podría cuestionar derechos fundamentales de ciudadanos naturalizados y generar incertidumbre en comunidades enteras.
Este plan político marca uno de los mayores giros en la aplicación de la desnaturalización en la historia reciente de Estados Unidos y pone a prueba los límites entre el control migratorio y los derechos de ciudadanía.