Ciencia y salud

Cómo se está usando el ultrasonido para destruir el cáncer sin cirugía

La histotripsia fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para el tratamiento de tumores hepáticos en octubre de 2023.
Zhen Xu descubrió de manera fortuita un método que hoy es conocido como histotripsia. Foto: BBC.

Como estudiante de doctorado en ingeniería biomédica en la Universidad de Michigan (Estados Unidos) a principios de la década de 2000, Zhen Xu intentaba encontrar una forma de que los médicos destruyeran y extirparan el tejido enfermo sin necesidad de recurrir a una cirugía invasiva.

Se le ocurrió la idea de utilizar ondas sonoras de alta frecuencia (ultrasonidos) para romper mecánicamente el tejido y estaba probando su teoría en corazones de cerdo.

Se supone que los ultrasonidos no son audibles para el oído humano, pero Xu utilizaba un amplificador tan potente en sus experimentos que otros investigadores con los que compartía el laboratorio comenzaron a quejarse del ruido.

"De todos modos, nada había funcionado", afirma. Así que decidió complacer a sus colegas aumentando la frecuencia de los pulsos ultrasónicos, lo que situaría el nivel de sonido fuera del alcance del oído humano.

Para su sorpresa, aumentar el número de pulsos por segundo no solo resultaba menos molesto para quienes la rodeaban, sino que también era más eficaz en el tejido vivo que el método que había probado anteriormente.

Mientras observaba, apareció un agujero en el tejido cardíaco del cerdo al minuto de aplicar el ultrasonido. "Pensé que estaba soñando", afirma Xu, que hoy es profesora de ingeniería biomédica en la Universidad de Michigan.

Décadas más tarde, el descubrimiento fortuito de Xu, conocido como histotripsia, es uno de los varios métodos que utilizan ultrasonidos y que están marcando el comienzo de una nueva era en el tratamiento avanzado del cáncer, ya que ofrecen a los médicos métodos no invasivos para eliminar los tumores cancerosos de los pacientes utilizando el sonido en lugar de la cirugía.

Sus pruebas

La histotripsia fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para el tratamiento de tumores hepáticos en octubre de 2023.

Al año siguiente, un pequeño estudio financiado por HistoSonics, la empresa creada para comercializar la tecnología de Xu, descubrió que el método había logrado un éxito técnico en el 95% de los tumores hepáticos.

Aunque es posible que se produzcan efectos secundarios que van desde dolor abdominal hasta hemorragias internas, las investigaciones sugieren que las complicaciones son poco frecuentes y que el método es, en general, seguro.

En junio, Reino Unido se convirtió en el primer país europeo en aprobar la histotripsia. El tratamiento se puso a disposición del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) en la fase piloto de su Programa de Acceso a Dispositivos Innovadores para necesidades clínicas no cubiertas.

"La gente piensa que los ultrasonidos son solo para obtener imágenes", afirma Julie Earl, investigadora principal del grupo de biomarcadores y enfoque personalizado del cáncer del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria de España, que ha estudiado esta tecnología.

Cómo funciona el ultrasonido

Para muchas personas, la palabra "ultrasonido" les hace pensar inmediatamente en las ecografías durante el embarazo.

Para crear una imagen médica como una ecografía, un transductor portátil envía ondas sonoras de alta frecuencia al cuerpo, donde rebotan en los tejidos internos.

Un sensor del dispositivo capta las ondas que rebotan, convirtiendo su actividad en señales eléctricas, que luego se utilizan para crear una imagen de lo que ocurre debajo de la piel.

En el tratamiento del cáncer, las ondas ultrasónicas se concentran en una pequeña zona del tumor para destruirlo.

Por ejemplo, para el tratamiento de la enfermedad en el hígado, los dispositivos de histotripsia canalizan las ondas ultrasónicas hacia una zona focal de unos 2 por 4 milímetros, "básicamente, la punta de un lápiz de color", dice Xu. A continuación, un brazo robótico guía el transductor sobre el tumor para apuntar a la zona correcta.

El ultrasonido se administra en ráfagas rápidas. Estos pulsos crean diminutas "microburbujas" que se expanden y luego colapsan en microsegundos, rompiendo el tejido tumoral al hacerlo. El sistema inmunológico del paciente es entonces capaz de limpiar los restos.

Todo el proceso es rápido, no tóxico y no invasivo, lo que suele permitir a los pacientes volver a casa el mismo día, explica Xu. Aunque la duración exacta del tratamiento varía, la mayoría de los procedimientos duran entre una y tres horas, según HistoSonics.

Los tumores suelen destruirse en una sola sesión, aunque los pacientes con lesiones múltiples o más grandes pueden necesitar varias sesiones.

Aunque sus beneficios son prometedores, hay preguntas sin respuesta. Aún no hay datos sólidos a largo plazo sobre la recurrencia del cáncer después del tratamiento.

Fuente: BBC Mundo