El hecho se registró en el establecimiento Archi Club, situado sobre la avenida Rafael Obligado, en un horario en el que el lugar se encontraba colmado de público.
De acuerdo con los primeros datos recabados, una estructura vinculada al sistema de iluminación del escenario se desprendió repentinamente y cayó sobre el sector donde se encontraban varias personas. La caída generó corridas y escenas de desesperación dentro del recinto, mientras el personal intentaba asistir a los afectados y ordenar la evacuación.
Los servicios de emergencia acudieron rápidamente al sitio y confirmaron que al menos 15 personas sufrieron diversas lesiones, principalmente politraumatismos, aunque en principio ninguna de gravedad extrema. Las víctimas fueron atendidas en el lugar y derivadas a centros de salud para una evaluación más exhaustiva.
Como medida preventiva, alrededor de 700 asistentes fueron desalojados del local mientras se realizaban las tareas de inspección y control para descartar nuevos riesgos. Las autoridades iniciaron una investigación para determinar las causas del colapso y establecer si existieron fallas estructurales o irregularidades en el montaje técnico del escenario.
El episodio volvió a poner en debate las condiciones de seguridad en espacios de entretenimiento masivo, especialmente en eventos nocturnos donde la concentración de público es elevada y cualquier desperfecto puede derivar en consecuencias de gran magnitud.