Innovación tecnológica

China presenta a Moya, el primer robot "biomimético" con apariencia humana

El androide fue revelado en Shanghái y ha causado sensación por su caminar natural, expresiones faciales y piel cálida. Se espera que esté disponible este año con un precio aproximado de 170.000 dólares.
Robot Moya. Foto: nationalgeographic.com.es

China dio un paso significativo en el campo de la robótica al presentar en Shanghái a Moya, un robot humanoide descrito por sus desarrolladores como el primer "robot biomimético" con características físicas y de comportamiento similares a las humanas.

El androide mide aproximadamente 1,65 metros de altura, pesa unos 32 kilogramos y tiene proporciones corporales comparables a las de un adulto. Durante su presentación, Moya caminó con un estilo natural, mantuvo contacto visual con las cámaras y mostró microexpresiones faciales, lo que ha llamado la atención de usuarios en redes y medios internacionales.

Características avanzadas

Desarrollado por la empresa DroidUp con base en Shanghái, Moya está diseñado para imitar aspectos del comportamiento humano más allá del movimiento básico, con una precisión de marcha que algunos reportes sitúan en torno al 92 % respecto a patrones humanos. La combinación de piel con temperatura corporal y sensores avanzados permitiría interacciones más naturales con personas tanto en espacios públicos como potencialmente en aplicaciones de asistencia o entretenimiento.

Expectativas de lanzamiento y precio

Los desarrolladores estiman que el robot podría estar disponible para compra o implementación comercial durante este año, con un valor aproximado de 170.000 dólares estadounidenses. Esta cifra refleja el nivel de tecnología biomimética incorporada, aunque aún es considerado elevado para el mercado de consumo general.

Reacción en redes y debates

Tras su difusión en internet —especialmente a través de vídeos en los que se observa al androide caminar y realizar gestos similares a los humanos— Moya se convirtió rápidamente en tema viral, generando tanto fascinación como debates sobre la ética, usos futuros y el llamado "valle inquietante", la sensación que provocan máquinas que se parecen demasiado a personas.

China se ha consolidado como uno de los líderes globales en robótica y "IA incorporada", un campo que combina inteligencia artificial con máquinas capaces de interactuar con su entorno físico de maneras cada vez más complejas. En los últimos años, compañías chinas han mostrado una amplia gama de proyectos de robots humanoides y especializados, desde modelos que participan en maratones hasta dispositivos que mejoran la interacción entre personas y tecnología.

El desarrollo de robots con apariencia y comportamiento humano plantea preguntas sobre cómo estos sistemas serán usados en el futuro, desde asistencia en hogares y servicios hasta aplicaciones en salud o entretenimiento, a medida que tecnologías como la de Moya continúan evolucionando.