Artemis II completa su histórica misión y ameriza frente a San Diego
La nave atravesó la atmósfera terrestre a velocidades extremas, superando los 40.000 kilómetros por hora, enfrentando temperaturas cercanas a los 2.700 grados centígrados durante la fase crítica de reingreso. Este momento fue clave para poner a prueba el escudo térmico que protegió a los cuatro astronautas a bordo, quienes soportaron fuerzas gravitacionales intensas durante el descenso.
Durante varios minutos, las comunicaciones con la cápsula se interrumpieron debido a la formación de plasma alrededor de la nave, un fenómeno esperado en este tipo de maniobras. Pese a ello, las autoridades confirmaron que todo el proceso se desarrolló sin inconvenientes y conforme a lo previsto.
A medida que descendía, el sistema de paracaídas se desplegó para reducir la velocidad antes del impacto controlado en el mar, donde finalmente la cápsula tocó el agua en el horario establecido. Equipos especializados ya se encontraban en la zona para ejecutar las tareas de recuperación, que se estiman en menos de una hora.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, protagonizó el primer vuelo tripulado que alcanza la órbita lunar desde 1972, sin realizar alunizaje. A lo largo de la misión recorrieron más de un millón de kilómetros, consolidando un paso clave en los planes de retorno humano sostenido a la Luna.
Tras el amerizaje, personal militar inició el operativo para extraer a los astronautas y trasladarlos a una evaluación médica de rutina, cerrando así una misión considerada fundamental para futuras expediciones más ambiciosas en el marco del programa Artemis.