"Ser adulto" ya no empieza a los 18: un estudio revela que la mayoría lo alcanza recién a los 28
Un estudio global titulado "Adulthood Across Generations", realizado por Talker Research para Life Happens, reveló que la mayoría de las personas considera que la adultez comienza recién entre los 27 y los 28 años, alejándose así de los 18 que marca la ley como mayoría de edad.
El informe, que encuestó a participantes de diferentes generaciones, identificó que el 71% de los consultados cree que "ser adulto es más difícil hoy que hace una década", principalmente debido a la presión económica, la dificultad para independizarse y la postergación de objetivos personales como comprar una vivienda o formar una familia.
Entre los principales indicadores que hoy definen la adultez, los encuestados mencionaron pagar las propias cuentas, tener independencia financiera y mudarse del hogar familiar como los hitos más significativos.
Diferencias entre generaciones
El estudio comparó las percepciones de las distintas cohortes, desde la Generación Silenciosa hasta la Generación Z, mostrando cómo los cambios sociales y tecnológicos moldearon la idea de adultez:
Generación Silenciosa (1928-1945): alcanzaba la adultez hacia los 18 años, marcada por el ingreso temprano al trabajo y las responsabilidades familiares tras la posguerra.
Baby Boomers (1946-1964): consolidaron el modelo de trabajo estable y familia propia hacia los 20 años, en un contexto de expansión económica.
Generación X (1965-1980): experimentó una transición más flexible, con la adultez vinculada a la estabilidad laboral y el equilibrio personal, alcanzada entre los 25 y 30 años.
Millennials (1981-1996): redefinieron la adultez como un proceso gradual. La independencia económica y la formación de familia suelen darse después de los 25 años.
Generación Z (1997-2010): la primera completamente digital, asocia la adultez con la autonomía financiera, aunque menos del 50% logra mudarse antes de los 30.
Generación Alpha (desde 2011): aún no llegó a la adultez, pero se proyecta que su independencia estará fuertemente mediada por la tecnología y la inteligencia artificial.
Una adultez cada vez más tardía
Según los investigadores, los resultados reflejan un fenómeno estructural: "La adultez ya no es un evento, sino un proceso. Se alcanza más tarde y está condicionada por factores económicos y sociales", explicó el informe.
La prolongación de los estudios, la precarización laboral y el aumento del costo de vida son algunos de los factores que inciden en este cambio generacional. En ese contexto, las etapas de la vida se redefinen, y la madurez deja de medirse solo por la edad para medirse también por la autonomía emocional y económica.