Reducir peso corporal mejora el control de la diabetes y disminuye riesgos asociados
Una reducción moderada del peso corporal puede mejorar significativamente el control de la glucosa en personas con diabetes tipo 2 y, en muchos casos, disminuir la necesidad de medicación, según señalaron especialistas durante el XXXVII Congreso Nacional de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes (FSED), realizado en Sevilla.
La doctora Ana María Sánchez Bao, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF), explicó que la pérdida de peso no solo impacta en la glucemia, sino también en otros factores de riesgo cardiometabólico, como la presión arterial, los triglicéridos y la acumulación de grasa en el hígado.
Durante el encuentro, expertos abordaron el concepto de "continuo cardiometabólico", que describe cómo distintas alteraciones metabólicas y cardiovasculares están interconectadas y evolucionan de forma progresiva, muchas veces durante años antes de manifestarse como enfermedades graves. En este proceso, la obesidad —especialmente la grasa abdominal— juega un rol clave al favorecer la resistencia a la insulina.
En ese sentido, Sánchez Bao subrayó que la diabetes tipo 2 y la obesidad deben entenderse como condiciones estrechamente vinculadas, influenciadas también por factores como la genética, la edad, la actividad física, el sueño y la composición corporal.
Los especialistas coincidieron en que los beneficios pueden observarse con reducciones de peso relativamente moderadas, de entre el 5% y el 7%. Sin embargo, pérdidas superiores al 10% suelen generar impactos clínicos más significativos y, en algunos casos, incluso favorecer la remisión de la enfermedad.
Asimismo, se destacó que los objetivos deben ser personalizados, considerando las características de cada paciente. El abordaje incluye cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y modificación de hábitos, además de tratamientos farmacológicos cuando corresponda.
En los últimos años, medicamentos como los agonistas del GLP-1 y combinaciones GIP/GLP-1 han mostrado una alta eficacia para la reducción de peso en pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad. En casos específicos, la cirugía metabólica también puede ser una alternativa.
Por su parte, el especialista Rafael Violante Ortíz, de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD), planteó que la enfermedad debe ser entendida como una disfunción del tejido adiposo, lo que refuerza la necesidad de centrar las estrategias terapéuticas en el manejo del peso corporal.
Los expertos coincidieron en la importancia de aplicar medidas sostenibles en el tiempo, orientadas a mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de complicaciones asociadas.