¿Querés ser mi novia?

por Sandra Lustgarten 30 Marzo de 2025
30 Marzo de 2025
Imagen ilustrativa.
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Las épocas cambian y los estilos también, como se observa en las relaciones actuales, ya que lejos de conductas en que  jugando roles que apenas se arriman a una realidad temerosa, los hombres apabullados con el  miedo al compromiso evitaban o creaban circunstancias que los alejaban de la metódica rutina  de una relación estable  animándolos   al  riesgo de relaciones poco formales, así experimentando un estilo seductor  con un perfil más optimista; sin embargo, en los últimos tiempos la realidad nos muestra, que ha habido un cambio radical, hombres susceptibles a la soledad, atemorizados frente a no encontrar el amor, que sueñan  entre sus expectativas con concretar relaciones estables.

¿Las mujeres se empoderaron acaso, o la necesidad de libertad sexual se amplió a un espectro más generacional y no tan acotado a la genética?

Las fantasías de cuentos de hadas,  no es el modelo adaptado a la mujer de hoy , el miedo al  fantasma sobre el casamiento posiciono a la mujer en un rol adaptado  a una conciencia más realista respecto a las relaciones amorosas

Sexo y menos libreta

Las mujeres empezaron a sentirse más auténticas al expresar sus necesidades sexuales; se descubren más eróticas y menos culpógenas frente al deseo, las consultas cambiaron sobre tipis para casar hombres  y  reglas o mejores técnicas sexuales. Y es que la libertad  sexual, y la igualdad entre hombres y mujeres, cambió la historia sexual en ambos casos, permitiendo amplia concientización de la necesidad  que existe de relaciones que  se concreten en la sexualidad, sobre  las fantasías que tienen en la intimidad y como se cumplen estas.

Cuentos o historias con final feliz

Los cuentos infantiles solo creaban estigmas peligrosos a la hora de encarar la vida íntima, alarmando a muchos con el miedo al  fracaso, con el criterio de mantener el deseo,  que  generalmente por la  rutina se perdía. Es así como la vida sexual ha mejorado notablemente con el nuevo rol femenino, observando la existencia de una mujer que se ordena en sus convicciones, planifica, elige el momento en que quiere ser madre, y conoce mejor su cuerpo y como este responde a lo que siente.

La vida íntima color de rosas

En el cajón de la mesita de luz las mujeres recopilan juguetes o ropa de seducción que las  animen a explorar  fantasías  que eviten  la rutina, mejorar la performance de un sexo aburrido, requiere sin duda de complementos que distraigan y nutran el deseo, pero además es fundamental acompañar este requisito con  técnicas  apropiadas para que el resultado sea óptimo.

Perdiendo el miedo a los mitos sexuales

El cambio en el comportamiento sexual  femenino, facilito al hombre la tarea  alivianando el peso de la exigencia  que le provoca la obligación  sobre el disfrute femenino, el rendimiento como el objetivo primordial solo bloquea el resultado final.

Cuando el varón se relaja, se concentra más en cómo lograr la satisfacción  en  la mujer a través de  caricias, besos, impactando en ampliar  el tiempo  de previa justo, como activador ideal  de la excitación.

Caminando el cuerpo del goce

El disfrute sexual no termina en el coito por penetración, es necesario explorar todas las zonas erógenas que no son meramente genitales, esto es un trabajo permanente de la pareja, las sensaciones son diferentes en área del cuerpo, y según la edad pueden existir modificaciones con los cambios en el cuerpo  acorde a la edad. Las caricias siempre  son el mejor estímulo  a cualquier edad, para crear el clima ideal para alcanzar el  orgasmo. Las parejas no deben esperar alcanzar la satisfacción juntos, es una meta imposible de lograr, ya que es bien sabido que la mujer tiene una respuesta sexual diferente a la del  hombre; sin embargo, muchas veces que llegue el varón puede incentivar más rápidamente a la mujer porque le provoca placer.

¿Ser fogosos tiene que ver con la pasión?

La pasión es algo muy valioso en la intimidad, existe una química que va más allá de lo esperado y esto es algo que a veces ocurre y otras no, por eso las personas que sienten esta intensidad  sexual y que confunden ese sentimiento con enamoramiento, les trato de despejar la posibilidad de que sea adictivo, básicamente cuando explican que no logran dejar de pensar con frecuencia en que quieren tener sexo, y es un deseo irrefrenable , que no pueden evitar. El deseo de  sexo se vuelve como el hambre. En la mayoría de los casos la adicción se relaciona con la frecuencia sexual  que tienen y es utilizado muchas veces para  calmar la ansiedad  que tiene un origen, la adrenalina que genera esta actividad constante y el incremento hormonal  se vuelve el estímulo ideal para incrementar el deseo, pero tiene por cierto  un diagnóstico patológico, que se puede solucionar con terapia medicamentosa y psicológica, ya que hay una gran distorsión de la realidad del deseo y resulta  dañino para ambos, aunque se vivencie de forma diferente.

Sexo aficionado vs. experiencia sexual

Nada más irreal que creer que la experiencia hace a la satisfacción sexual  y  que el goce sexual va de la mano de  la experiencia. Una larga trayectoria sexual sin  educación sexual  no asegura óptimos resultados. Ni hablar de hombres que en sus reiterados fracasos sexuales han creado ciertos pensamientos  en torno al temor al fracaso que los hacen autoboicotear su rendimiento, fracasando de forma  inevitable, el temor a la falla,  suele ser una de las peores batallas que deben enfrentar en el rango de preocupaciones sexuales con mayores estadísticas. Ser aficionado en el sexo, es tomarse el tiempo  para  tener una  buena previa, crear el escenario apropiado para disfrutar del sexo sin presiones y lo más libre de tensiones , tabúes y falsas creencias, siendo fundamental el juego de  caricias y besos para crear una  buena  química entre los amantes nutriendo la confianza ,además de  crear una comunicación facilitadora y generadora de un buen vínculo erótico, siempre con  un lenguaje común que planifique el mejor de los sexos posibles.

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