Las épocas cambian y los estilos también, como se observa en las relaciones actuales, ya que lejos de conductas en que jugando roles que apenas se arriman a una realidad temerosa, los hombres apabullados con el miedo al compromiso evitaban o creaban circunstancias que los alejaban de la metódica rutina de una relación estable animándolos al riesgo de relaciones poco formales, así experimentando un estilo seductor con un perfil más optimista; sin embargo, en los últimos tiempos la realidad nos muestra, que ha habido un cambio radical, hombres susceptibles a la soledad, atemorizados frente a no encontrar el amor, que sueñan entre sus expectativas con concretar relaciones estables.
¿Las mujeres se empoderaron acaso, o la necesidad de libertad sexual se amplió a un espectro más generacional y no tan acotado a la genética?
Las fantasías de cuentos de hadas, no es el modelo adaptado a la mujer de hoy , el miedo al fantasma sobre el casamiento posiciono a la mujer en un rol adaptado a una conciencia más realista respecto a las relaciones amorosas
Sexo y menos libreta
Las mujeres empezaron a sentirse más auténticas al expresar sus necesidades sexuales; se descubren más eróticas y menos culpógenas frente al deseo, las consultas cambiaron sobre tipis para casar hombres y reglas o mejores técnicas sexuales. Y es que la libertad sexual, y la igualdad entre hombres y mujeres, cambió la historia sexual en ambos casos, permitiendo amplia concientización de la necesidad que existe de relaciones que se concreten en la sexualidad, sobre las fantasías que tienen en la intimidad y como se cumplen estas.
Cuentos o historias con final feliz
Los cuentos infantiles solo creaban estigmas peligrosos a la hora de encarar la vida íntima, alarmando a muchos con el miedo al fracaso, con el criterio de mantener el deseo, que generalmente por la rutina se perdía. Es así como la vida sexual ha mejorado notablemente con el nuevo rol femenino, observando la existencia de una mujer que se ordena en sus convicciones, planifica, elige el momento en que quiere ser madre, y conoce mejor su cuerpo y como este responde a lo que siente.
La vida íntima color de rosas
En el cajón de la mesita de luz las mujeres recopilan juguetes o ropa de seducción que las animen a explorar fantasías que eviten la rutina, mejorar la performance de un sexo aburrido, requiere sin duda de complementos que distraigan y nutran el deseo, pero además es fundamental acompañar este requisito con técnicas apropiadas para que el resultado sea óptimo.
Perdiendo el miedo a los mitos sexuales
El cambio en el comportamiento sexual femenino, facilito al hombre la tarea alivianando el peso de la exigencia que le provoca la obligación sobre el disfrute femenino, el rendimiento como el objetivo primordial solo bloquea el resultado final.
Cuando el varón se relaja, se concentra más en cómo lograr la satisfacción en la mujer a través de caricias, besos, impactando en ampliar el tiempo de previa justo, como activador ideal de la excitación.
Caminando el cuerpo del goce
El disfrute sexual no termina en el coito por penetración, es necesario explorar todas las zonas erógenas que no son meramente genitales, esto es un trabajo permanente de la pareja, las sensaciones son diferentes en área del cuerpo, y según la edad pueden existir modificaciones con los cambios en el cuerpo acorde a la edad. Las caricias siempre son el mejor estímulo a cualquier edad, para crear el clima ideal para alcanzar el orgasmo. Las parejas no deben esperar alcanzar la satisfacción juntos, es una meta imposible de lograr, ya que es bien sabido que la mujer tiene una respuesta sexual diferente a la del hombre; sin embargo, muchas veces que llegue el varón puede incentivar más rápidamente a la mujer porque le provoca placer.
¿Ser fogosos tiene que ver con la pasión?
La pasión es algo muy valioso en la intimidad, existe una química que va más allá de lo esperado y esto es algo que a veces ocurre y otras no, por eso las personas que sienten esta intensidad sexual y que confunden ese sentimiento con enamoramiento, les trato de despejar la posibilidad de que sea adictivo, básicamente cuando explican que no logran dejar de pensar con frecuencia en que quieren tener sexo, y es un deseo irrefrenable , que no pueden evitar. El deseo de sexo se vuelve como el hambre. En la mayoría de los casos la adicción se relaciona con la frecuencia sexual que tienen y es utilizado muchas veces para calmar la ansiedad que tiene un origen, la adrenalina que genera esta actividad constante y el incremento hormonal se vuelve el estímulo ideal para incrementar el deseo, pero tiene por cierto un diagnóstico patológico, que se puede solucionar con terapia medicamentosa y psicológica, ya que hay una gran distorsión de la realidad del deseo y resulta dañino para ambos, aunque se vivencie de forma diferente.
Sexo aficionado vs. experiencia sexual
Nada más irreal que creer que la experiencia hace a la satisfacción sexual y que el goce sexual va de la mano de la experiencia. Una larga trayectoria sexual sin educación sexual no asegura óptimos resultados. Ni hablar de hombres que en sus reiterados fracasos sexuales han creado ciertos pensamientos en torno al temor al fracaso que los hacen autoboicotear su rendimiento, fracasando de forma inevitable, el temor a la falla, suele ser una de las peores batallas que deben enfrentar en el rango de preocupaciones sexuales con mayores estadísticas. Ser aficionado en el sexo, es tomarse el tiempo para tener una buena previa, crear el escenario apropiado para disfrutar del sexo sin presiones y lo más libre de tensiones , tabúes y falsas creencias, siendo fundamental el juego de caricias y besos para crear una buena química entre los amantes nutriendo la confianza ,además de crear una comunicación facilitadora y generadora de un buen vínculo erótico, siempre con un lenguaje común que planifique el mejor de los sexos posibles.