Puppa Careaga se llama Tanya, pero había tomado el nick Miss Piru con el que se hizo conocida. Con más de 65.000 seguidores en Instagram, se enfoca en moda, viaje y demás. Hoy nos cuenta sobre su estilo de vida, la comunicación en redes y la presión de ser considerada una influenciadora.
- ¿Por qué se habla tanto de influencers de estilo de vida?
-Creo que con la llegada de las redes sociales democratizó la posibilidad de “fama”. Cualquier persona puede tener un nivel de exposición importante comenzando con sus familia y amigos, y luego con extraños. Cuando sucede eso (el ser interesante para extraños) es que uno tiene alcance, visibilidad y, quieras o no, cierto poder.
- ¿Qué impacto tiene eso?
-Hay seguidores y fans que están observando tu estilo de vida, con tus elecciones, opiniones, metidas de pata o aciertos. Esto significa que, por más que seas una persona común y corriente, tenés cierto alcance que lo podés utilizar para un beneficio propio, o... personalmente creo, uno más noble: más empático con todo el mundo.
- Se genera otro tipo de comunicación...
-Con las redes sociales, cada vez más se van difuminando las líneas de la formalidad... la gente más que nunca está cansada de las empresas, de las industrias, de la comunicación fría, del “nosotros y ustedes”. Se busca acercamiento, personalidad, carisma, intimidad, cercanía, el “vos y yo”. Creo que por eso se busca seguir a personas con un estilo de vida que inspire de acuerdo a los propios intereses. Podés aprender, enseñar y contribuir con una persona que hace de nexo con otras personas, emprendimientos o proyectos de tu interés.
- ¿Cuál es la diferencia de la Puppa del cotidiano y la Puppa Careaga de las redes?
-La principal diferencia es de que la Puppa del día día dice más groserías, pero después soy igual con todo el mundo. No hago distinciones. Por ahí y hasta con gente extraña soy más amable, tolerante, paciente y amorosa que con mi familia y novio, que son los que me ayudan a regular mi carácter fuerte.
- Desde adentro, ¿cuáles son los peligros de la exposición o de la influencia?
-Muchos. Principalmente en lo que respecta a la salud mental, algo tan jodido que no se ve. Afecta sobremanera, no solamente tus decisiones, sino tu relacionamiento con quienes te rodean y hasta tu salud física. Es tan filoso este oficio (de ser influencer), que cuando te das cuenta que tenés poder, tenés que ser muy sabia para no engañarte a vos misma y caer en la trampa de pensar que sos más valioso que los demás.
- ¿En qué sentido?
-En muchos sentidos. Y también está el hecho de que la aplicación (Instagram) está diseñada para hacerse adictiva. Así que imaginate que tu trabajo y tu medio de ingreso sea esta aplicación. Cuando no filtrás, no hay horarios ni días. A veces ni fechas especiales, porque hasta esos momentos son oportunidades para postear...
- ¿Cómo lidiar entonces con esa carga?
-Yo fui armando mi propia fórmula: mantener amistades de años, esas que estuvieron desde antes de la exposición y tenerlas cerca. No descuidarlas. Ellas te hacen pisar tierra todo el tiempo. Tener también amigos de todo tipo de contextos sociales, que sean reales, de calidad, que te apoyen a nivel espiritual/psicológico.
- ¿Qué marca la diferencia?
-Ser una persona muy honesta con todo el mundo. Podés ser diplomática, pero mantenerse real. Es importante no querer usar a todos como piezas de ajedrez para alcanzar metas. Creo firmemente en la calidad de las conexiones reales... ellas son las que hacen que la vida valga la pena.
-La moda, ¿qué lugar ocupa en tu vida?
-La moda es tan parte de mí como el arte mismo que me corre por las venas y que no puedo frenar. Me fluye. Me es natural. Es una expresión más, y no me es para nada difícil ni forzado.
-Tus ideas sobre lo sostenible, lo justo, la tendencia y lo atemporal...
-Hoy día lo sostenible es lo que está en auge, porque por fin se está poniendo de moda el término. Por fin se normaliza la ropa usada, vintage y las ferias. Las pequeñas economías circulares, las verdes y respetuosas en todo sentido. Hay un despertar y es un inicio hacia un camino al que no sé si llegaremos a tiempo, pero que va a buscar salvar este planeta de tanto daño.
- ¿Proyectos que te hagan respirar?
- Aventurarme, probar, explotar, desafiarme en hacer algo que nunca hice, ir más allá de los límites... Prefiero no mencionarlos, pero solo puedo comentar que hay muchos que me encienden el alma. Me puedo visualizar feliz haciéndolos, para luego empujar a los demás en los suyos. Me considero como la prueba, donde meto la pata, aprendo y luego lo comparto.
- ¿Qué te hace soñar?
-El amor y la libertad sana, responsable y respetuosa, en todo para todos. Eso después podés llevarlo a lo que quieras. Me seguiría haciendo muy feliz el ayudar a la gente a ser más libre y valiente.