Sexología

La aneyaculación y el impacto en el varón

El varón, a pesar de tener este déficit, puede experimentar una sensación de placer, pero no siempre sucede. La preocupación en esta disfunción afecta al hombre de forma alarmante, ya que impacta en su vida sexual y psíquica.
Sexo en la pareja. Foto: Referencia.

La característica principal es la incapacidad de eyacular durante el orgasmo. El varón, a pesar de tener este déficit, puede experimentar una sensación de placer, pero no siempre sucede. La preocupación en esta disfunción afecta al hombre de forma alarmante, ya que impacta en su vida sexual y psíquica. La primera intervención debe ser médica para excluir un diagnóstico clínico de enfermedades como ser la diabetes, problemas neurológicos, lesiones en la médula, obstrucción del conducto eyaculador o que devenga por medicamento que tiene esta característica como consecuencia secundaria o reacción a ciertos químicos.

Al hacer un diagnóstico de causas psicológicas, podemos observar que ocurre con frecuencia en casos de estrés, ansiedad o problemas de relación. Cabe aclarar que muchos hombres manifiestan que les ocurre cuando están en una relación íntima y no cuando se autoestimulan; esto puede traer aparejadas situaciones de miedo, por ejemplo, al embarazo, o conflictos de pareja y problemas en el vínculo. Otros problemas asociados a estas situaciones son la ansiedad que produce, ya que provoca un sentimiento de frustración permanente y afección en la autoestima.

El trauma que provoca esta situación se evidencia en el rango de consultas; la idea de la observación de esto por parte de la mujer abruma al hombre, quien clandestinamente consulta porque siente que no podrá sobrellevar por mucho tiempo esta situación. En muchos casos se escudan en mentiras y buscan la forma de ocultar el problema; fingen que es el cansancio, el nivel de exigencia o que deciden contenerse para hacer que la mujer disfrute más.

Del otro lado, la mirada es diferente

Mujeres que reclaman que el sexo se vuelve interminable; el hecho de no lograr el éxtasis hace que el coito sea eterno, refieren; algunas sienten que les impacta de forma desagradable. "Al principio era placentero y hasta divertido, pero después se volvió una agonía", refiere Manu, de 29 años. Todas cuentan que las amigas festejan una situación que linda más con la patología; no se puede tener sexo durante horas porque el sentimiento de culpa sobre pensar que no disfruta el varón que tiene esta dificultad hace que aceptemos esta situación que se torna incómoda, dolorosa y frustrante.

El conocido orgasmo seco

En la mayoría de los casos se vuelve tan angustiante que el varón no disfruta nada. Durante la excitación, el varón percibe el estímulo que va aumentando su deseo, causando la erección por medio de la vasodilatación; el semen se deposita en la uretra en su parte superior y, al contraerse el músculo pubococcígeo del perineo, se sucede la expulsión. Sin embargo, puede que suceda la eyaculación retrógrada, que muchas veces también puede ser producto del esfuerzo que hace el varón para no eyacular rápidamente.

Los efectos de esta disfunción traen serias consecuencias en las relaciones de pareja y en la intimidad. Las excusas forman parte del día a día de quien se siente desbordado por la situación. A los hombres les resulta inexplicable; algunos se sienten afectados en su hombría, como desvirilizados, se inhiben buscando soluciones y se aíslan de la vida sexual cuando esto se vuelve frecuente.

El problema no está en el estímulo, el problema está en la psiquis.

Entre discusiones, se cree que el problema es la mujer y ellas en general sienten que no son suficientemente atractivas; sin embargo, lo más probable es que la consecuencia sea producto de insatisfacción, miedos, inseguridad o pensamientos que boicotean. La mejor alternativa es hacer un diagnóstico clínico y, si no hay un problema orgánico, buscar una terapia psicológica para encontrar el origen, claramente en forma interdisciplinaria con la sexológica.