Avance médico en fertilidad masculina

Inteligencia artificial logra primer embarazo en hombre con azoospermia

Un nuevo método asistido por IA identificó espermatozoides viables en un paciente con infertilidad masculina severa, evitando la cirugía y logrando un embarazo exitoso por primera vez.
Espermatozoide. Foto: IA

Científicos del Centro de Fertilidad de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, anunciaron este sábado 1 de noviembre de 2025 el primer embarazo logrado mediante un método guiado por inteligencia artificial (IA) para tratar la azoospermia, una condición en la que la eyaculación contiene poco o ningún esperma.

El avance se detalla en una carta de investigación publicada en The Lancet, donde los autores explican que los factores masculinos representan cerca del 40 % de los casos de infertilidad en parejas, y entre ellos, del 10 al 15 % corresponden a hombres con azoospermia.

"El campo se ha enfrentado al reto de encontrar una forma mejor de identificar y recuperar espermatozoides viables en hombres con recuentos espermáticos extremadamente bajos", explicó Zev Williams, director del Centro de Fertilidad de la Universidad de Columbia y autor principal del estudio.

Espermatozoide. Foto: IA

El método, denominado STAR (Sperm Tracking and Recovery, seguimiento y recuperación de espermatozoides), combina imágenes de alta potencia, inteligencia artificial y microfluidos. La tecnología escanea millones de imágenes de la muestra de semen, identifica espermatozoides y un robot los extrae en fracciones de segundo para su uso en fecundación in vitro o congelación.

En el caso reportado, un paciente que llevaba casi 20 años intentando formar una familia y había pasado por múltiples ciclos de fertilización asistida y procedimientos quirúrgicos, proporcionó una muestra de 3,5 ml de semen. STAR escaneó 2,5 millones de imágenes en unas dos horas, identificó dos espermatozoides viables y permitió crear dos embriones, resultando en un embarazo exitoso.

Aunque se trata de un único caso, los investigadores destacan que "solo hace falta un espermatozoide sano para crear un embrión" y que los resultados demuestran la viabilidad de esta tecnología para superar barreras históricas en la infertilidad masculina. Actualmente, se realizan estudios clínicos más amplios para evaluar la eficacia del método en otros pacientes.