Infieles en la modernidad

por Sandra Lustgarten 28 Mayo de 2022
28 Mayo de 2022
Infieles en la modernidad
Infieles en la modernidad

Mirar a la pareja de otro: ¿por qué lo que tiene el otro despierta mayor interés?

La infidelidad tiene muchos significados, y cada quien toma el que más se ajusta si de salvavidas se entiende cuando queman las papas. Básicamente, una definición que me gustó mucho es hablar de la significación y connotación que tiene sobre la confianza que en este contexto es la que más se quiebra cuando de vínculos se trata. “Un abuso o mal uso de la confianza” y así se entiende de la mejor manera porque en cuanto a las personas que han sido traicionadas existe esta sensación del abuso sobre el sentimiento fuerte y amoroso de creer y confiar en el otro que se ve violado en todo sentido.

Sufrir una infidelidad es muy traumático, sin discriminar entre géneros quien lo sufre más. La persona que es infiel pierde todo tipo de empatía para con quien ha cometido la conducta, en muchos casos esta modalidad es el salvavidas de una relación toxica de la que muchos no pueden salir, en la búsqueda de la libertad de un vínculo que asfixia buscan la infidelidad como técnica de poner en acto lo que sienten con el pensamiento y las emociones.

En otro sentido, la infidelidad, aunque no lo creamos, ha sido el estímulo perfecto para arrimar a parejas y mejorar vínculos contaminados que no tenían solución. Y es porque lo que uno puede perder o lo que desea el otro siempre se vuelve más interesante, apropiarse de lo que le pertenece a otro es lo que nos arrima a la competencia y al triunfo y vuelve más deseable lo conseguido así a costa de la pérdida de terceros. De hecho, por eso mismo han tenido un gran éxito los tríos o relaciones swinger.

Es loable aclarar que si la pareja tiene normas establecidas por las cuales hay permisos concedidos, la infidelidad respondería a otros cánones establecidos en el ámbito de ese vínculo; por lo tanto, ser infiel puede obedecer a otro sentido y no como lo entiende el común denominador de las personas.

También es importante aclarar la influencia de cada cultura y la etimología que le da a la palabra y al sentido de la infidelidad; tal es así que, en algunas culturas no adquiere la importancia que otras dan a estos hechos. No hay que sentenciar a quien engañó o ha sido infiel, muchas personas pagan culpas de por vida en relaciones donde quedan sometidas luego de haber incurrido en la infidelidad, muchas parejas hacen de esto un estilo de vida de pareja post engaño.

Cabe remarcar también que el infiel sufre y mucho, ya que este proceder marca un antes y un después en sus vidas, algunos en forma adictiva tienen este tipo de conducta y casualmente la forma en que intentan subsanar la misma es que ha sido producto de una patología, como es la adicción. En este caso, es fundamental pedir ayuda y hacer psicoterapia, no solo para ayudar a controlar la compulsión, sino también para evitar consecuencias graves secundarias, como son contraer enfermedades de transmisión sexual y contagiar por desconocer que puede pescarse alguna enfermedad en su adicción, además de otras consecuencias propias de la patología.

Es muy común que muchos hombres y mujeres quieran vivir la experiencia porque han sufrido un desconcierto frente a verse expuestos a un fracaso en la intimidad, la necesidad imperiosa de saber si viene de un problema propio, o si se relaciona con el fin de la atracción, o si es la respuesta al origen de los problemas sexuales de la pareja, o descartar algún problema clínico médico.

Muchas personas pueden calmar la ansiedad ante la preocupación frente a ciertos indicadores que suenan a modo de señal de alarma, como ser: deseo sexual hipoactivo, pérdida de erección o impotencia sexual, anorgasmia, apatía, eyaculación precoz, eyaculación tardía. En la experiencia, si alguien comienza con síntomas que acercan al temor de estar iniciando problemas sexuales, muchas, y la mayoría de las veces, la infidelidad viene a ser la opción más a mano para quitarse la duda antes de la consulta médica o terapéutica. El desinterés en la relación es una causa común de infidelidad, la mayor parte de las consultas que han vivido una infidelidad se da por situaciones de indiferencia en el hogar, los hijos, las preocupaciones externas y cómo estas situaciones afectan el vínculo de la pareja.

¿Se perdona una infidelidad?

Las personas tienen una regla de valores, tienen una enseñanza que proviene de sus relaciones de origen, imago intenalizada (imagen parental) y amistades, todo esto hace que, además, sumado a los valores sociales, se le dé un valor emocional a este tipo de traición. Hay personas que pueden reconstruir el vínculo amoroso y que pueden negar que sucediera algo que quebrantó en algún momento esa relación. Otras personas más narcisistas, con el ego destruido, prefieren terminar la relación, poder elaborar la traición y seguir adelante. Alguien que fue infiel puede recapacitar y dar cuenta de lo que le sucedió en ese momento y querer aprovechar la oportunidad para un cambio.

Las mujeres que han sido infieles declaran que en algún momento de sus vidas se dan cuenta de que no logran la satisfacción, muchas veces hablando con amigas o viendo alguna película entienden que su vida sexual está limitada, en este camino también muchas buscan mayor previa, atención, mimos, sentirse más deseada. Antiguamente, una mujer recibía castigos tremendos como la castración si hubiera cometido una infidelidad; actualmente, para la sorpresa de todos, hoy muchos hombres perdonan y además refuerzan sus vínculos cuando la mujer ha sido infiel.

Los hombres han vivido con mayor cantidad de permisos, ser polígamo no era una ofensa, la creencia popular de satisfacción en la infidelidad fue un discusión de diferentes especialistas sexólogos a partir de que la diferencia se apoya en la emoción que se tiene, en el resultado de la infidelidad a esta definición la han llamado infidelidad emocional. Esto es muy común en las féminas que buscan en los contactos con un tercero un sentido emotivo más fuerte que las ligue un amigo, una persona que las mire en forma diferente o las escuche con mayor atención. Cabe con este criterio separar la infidelidad emocional de la sexual (específicamente referente al coito).

En cuanto al varón, la conquista y la seducción es un elemento que los caracteriza y da significado a su virilidad, en porcentajes suele ser más infiel que la mujer, también el factor económico le da muchas ventajas y ni hablar de un puesto jerárquico.

Ambos géneros encuentran distintas razones para haber cometido infidelidad, la personalidad de cada quien también es un punto importante, y el nivel de autoestima y seguridad. Muchas veces el entorno crea la fantasía de probarlo con impulsos de campañas televisivas en telenovelas que muestran cómo repercute en la satisfacción estimulando el pensamiento de quienes aún están en duda de vivir la experiencia.

La infidelidad como conducta transgresiva de las normas establecidas en el ámbito una pareja hoy puede tratarse, muchas personas dudan acerca de cómo se vuelve a pegar lo que en algún momento se quebró y como terapeuta en mi experiencia creo que el perdón deviene de sincerarse con el otro, la comunicación es fundamental para subsanar el dolor. Entender que la infidelidad es producto del hacer de dos involucrados en esta respuesta, aunque solo uno de los dos haya sido el infiel. Es un avance muy importante en la clínica de esta pareja, más allá de la predisposición de la personalidad, algo estimula a la acción y la duda se quita trabajando el vínculo de la pareja que ha vivido esta

experiencia.

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