Un análisis reciente de 279 estudios sobre sexualidad, coescrito por Gurit Birnbaum en Nature Reviews Psychology, desmiente varios mitos populares sobre el deseo sexual y la frecuencia ideal de encuentros íntimos en pareja. La evidencia científica indica que la satisfacción emocional y sexual no aumenta al mantener relaciones más de una vez por semana, y que la frecuencia óptima varía según edad, duración de la relación, salud y niveles de estrés.
Entre los hallazgos clave, la investigación destaca el llamado "efecto de satisfacción posterior al sexo", que sugiere que la sensación de bienestar y cercanía se prolonga durante días después del encuentro íntimo. Esto refuta la idea de que solo el sexo diario garantiza la conexión emocional.
El mito de mantener las fantasías sexuales en secreto también se cuestiona. Estudios liderados por Justin Lehmiller del Kinsey Institute muestran que compartir fantasías, cuando se hace de forma reflexiva y consensuada, fortalece el vínculo, aumenta la emoción y mejora la satisfacción sexual. No obstante, no todas las fantasías deben compartirse si pueden generar incomodidad o inseguridad en la pareja.
La creencia de que el sexo espontáneo es superior también carece de respaldo científico. Amy Muise, de la Universidad de York, demostró que planificar encuentros sexuales puede ser igualmente o más gratificante, ya que la anticipación genera excitación y refuerza la percepción de que la relación es una prioridad. Laurie Mintz, terapeuta sexual, recomienda ver estos momentos como citas especiales que fomenten la intimidad y la conexión emocional.
En conjunto, los expertos coinciden en que la comunicación abierta, la flexibilidad y la adaptación a las necesidades reales de la pareja son fundamentales para mantener la satisfacción sexual y emocional. Informarse con base científica y cuestionar los mitos heredados sobre la sexualidad ayuda a construir relaciones más saludables y gratificantes.
Fuente: Infobae.