Estudio vincula exposición crónica al arsénico con mayor riesgo de cáncer de próstata agresivo
La exposición crónica al arsénico se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata, especialmente en sus variantes más avanzadas y agresivas, según una investigación encabezada por el Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en España.
El estudio, publicado en la revista Environmental Research, analizó la concentración de este metaloide tóxico en muestras de uñas de los pies de 813 hombres. Del total, 345 habían sido diagnosticados recientemente con cáncer de próstata, mientras que 468 eran personas sanas que integraron el grupo de control.
Los resultados indican que los hombres con mayores niveles de arsénico presentan casi el doble de riesgo de padecer la enfermedad en comparación con aquellos con concentraciones más bajas. La asociación fue aún más marcada en tumores de mayor agresividad, con mayor extensión local o en estadios clínicos avanzados.
Los investigadores señalan que la exposición continuada no solo podría influir en la aparición del cáncer, sino también en su progresión hacia formas más graves. En cambio, no se encontró evidencia de que la predisposición genética modificara la relación entre el arsénico y el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Impacto en salud pública
El arsénico está presente de forma natural en el ambiente, aunque también puede hallarse en el agua potable, ciertos alimentos y en actividades industriales. Si bien se conoce su relación con algunos tipos de cáncer, su impacto específico en el cáncer de próstata ha sido objeto de debate científico.
Los hallazgos refuerzan la necesidad de fortalecer los controles sobre la presencia de arsénico en el agua, los alimentos y el entorno, con el objetivo de reducir la exposición crónica de la población.
Según las autoras, disminuir el contacto con este metaloide podría contribuir tanto a reducir la incidencia como la gravedad del cáncer de próstata, ya que el estudio sugiere una relación con ambos factores. Al actuar como un riesgo independiente de la predisposición genética, los resultados subrayan la importancia de las estrategias de prevención primaria basadas en la protección ambiental y la equidad en salud.
La investigación forma parte del proyecto MCC-Spain y fue liderada por el CNE del ISCIII, con Esther García-Esquinas como autora principal. También participaron especialistas del Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA) y del Consorcio Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-ISCIII).
Fuente: Europa Press.