Salud y adolescencia

Estudio vincula consumo de cannabis con mayor riesgo de trastornos mentales en jóvenes

Una investigación que siguió a más de 463.000 adolescentes hasta los 26 años concluye que el uso reciente de marihuana duplica la probabilidad de desarrollar cuadros psicóticos y bipolares en la adultez temprana.
Cannabis.

Consumir cannabis durante la adolescencia duplica el riesgo de desarrollar trastornos psicóticos y bipolares al inicio de la edad adulta, y aumenta significativamente las probabilidades de padecer depresión y ansiedad, según un estudio publicado este viernes (20.02.2026) en JAMA Health Forum.

La investigación, realizada por especialistas de la Universidad de California en San Francisco, la Universidad del Sur de California, el grupo médico Kaiser Permanente y el Instituto de Salud Pública de Oakland, dio seguimiento a 463.396 adolescentes de entre 13 y 17 años hasta los 26 años. El análisis se basó en registros digitales de consultas pediátricas rutinarias entre 2016 y 2023.

Los resultados indican que quienes reportaron consumo de cannabis en el último año durante la adolescencia presentaron el doble de riesgo de sufrir trastornos psicóticos y bipolares, además de un aumento significativo en los diagnósticos de depresión y ansiedad. En promedio, los jóvenes consumidores que desarrollaron algún trastorno psiquiátrico recibieron el diagnóstico entre 1,7 y 2,3 años después.

Los autores señalan que el diseño longitudinal del estudio refuerza la evidencia previa sobre la asociación entre exposición al cannabis en etapas tempranas y el desarrollo posterior de enfermedades mentales. A diferencia de investigaciones anteriores centradas en consumo intensivo, este trabajo analizó cualquier uso reportado durante el último año en controles pediátricos estándar.

"A medida que el cannabis se vuelve más potente y se comercializa de forma más agresiva, su consumo en adolescentes se asocia con el doble de riesgo de trastornos psicóticos y bipolares", advirtió Lynn Silver, coautora del estudio y directora del programa Getting it Right from the Start del Instituto de Salud Pública. Por su parte, la investigadora principal Kelly Young-Wolff subrayó la necesidad de que padres e hijos dispongan de información "precisa y basada en evidencia" sobre los riesgos.

El estudio se publica en un contexto de alta prevalencia de consumo juvenil en Estados Unidos. Según el informe Monitoring the Future, el uso aumenta con la edad escolar, pasando de un 8 % en estudiantes de 13 a 14 años a un 26 % entre los de 17 y 18 años. La Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud de 2024 indica que más del 10 % de los adolescentes de 12 a 17 años consumió cannabis en el último año.

A ello se suma el incremento en la concentración de THC —principal componente psicoactivo— en los productos disponibles. En California, la flor de cannabis supera el 20 % de THC en promedio, mientras que algunos concentrados alcanzan niveles superiores al 95 %.

En otros países, la tendencia es diversa. En México, datos oficiales muestran que el consumo experimental entre adolescentes disminuyó en los últimos años, mientras que en Alemania el debate sobre la regulación del cannabis sigue generando tensiones políticas tras su legalización parcial.

Los investigadores coinciden en que, más allá de los cambios normativos, la evidencia científica refuerza la necesidad de políticas preventivas y de educación dirigidas especialmente a la población adolescente.

Fuente: DW