La aversión a usar el teléfono —como preferir mensajes de texto o evitar contestar llamadas— puede ser un indicio de fobia social o timidez extrema, según explicó el investigador alemán Borwin Bandelow. El especialista señala que estos comportamientos suelen estar asociados a un miedo intenso a la crítica o al ridículo.
De acuerdo con Bandelow, las personas con este tipo de ansiedad presentan "un miedo infundado a ser juzgadas o avergonzadas por los demás", lo que no solo afecta las llamadas telefónicas, sino también situaciones como exámenes, exposiciones o encuentros sociales. En muchos casos, temen equivocarse o ser objeto de comentarios negativos.
El experto describió esta condición como "una forma exacerbada de timidez", que puede llevar a evitar reuniones sociales o dificultar la interacción con personas nuevas. En particular, las llamadas telefónicas generan un nivel elevado de ansiedad, ya que implican una respuesta inmediata y sin posibilidad de corrección.
Como alternativa, muchas personas optan por enviar mensajes escritos a través de aplicaciones como WhatsApp, lo que les permite pensar y editar sus respuestas antes de enviarlas, reduciendo así la ansiedad.
No obstante, Bandelow aclaró que este temor no es un fenómeno reciente. Recordó que, en el pasado, la incertidumbre sobre quién respondía una llamada incluso podía intensificar el miedo, a diferencia de la actualidad, donde los dispositivos suelen mostrar la identidad del interlocutor.
En cuanto al tratamiento, el especialista recomendó la terapia conductual como una de las principales herramientas. Este enfoque permite a los pacientes enfrentar gradualmente situaciones que les generan temor, en algunos casos mediante simulaciones o incluso el uso de realidad virtual. Además, indicó que medicamentos como los antidepresivos pueden ser útiles cuando la fobia social se presenta en niveles severos.
Fuente: DW.