El mal uso del aire acondicionado puede provocar molestias respiratorias y alergias
El aire acondicionado, convertido en un elemento indispensable durante los días de calor, no es perjudicial para la salud si se utiliza correctamente. Sin embargo, el uso inadecuado o la ausencia de mantenimiento puede favorecer la aparición de síntomas respiratorios como congestión, sequedad nasal, irritación de garganta o crisis alérgicas, según coinciden médicos y técnicos en climatización.
En esta primavera de temperaturas más elevadas que lo habitual, los equipos se encienden con frecuencia tanto en hogares como en oficinas y vehículos. Pero, al hacerlo sin precauciones, se acumulan polvo, polen y hongos en los filtros, generando lo que muchos identifican erróneamente como "alergia al aire acondicionado". En realidad, la reacción se produce por los contaminantes alojados en el sistema, no por el dispositivo en sí.
Los especialistas aclaran también otro mito frecuente: el aire acondicionado no "resfría" ni causa infecciones virales. Los resfriados son provocados por virus, no por el frío. Lo que ocurre es que los cambios bruscos de temperatura dificultan la adaptación del organismo, lo que puede derivar en congestión o irritación de nariz y garganta, favoreciendo cuadros respiratorios leves.
Para prevenir estas molestias, se recomienda mantener una temperatura entre 23 °C y 25 °C, beber suficiente agua, y usar soluciones salinas para conservar la hidratación de las mucosas nasales. Además, es clave limpiar los filtros y conductos antes de cada temporada y permitir la ventilación natural abriendo ventanas de manera regular.
Otros consejos útiles incluyen evitar que el flujo de aire golpee directamente a las personas, especialmente a niños y adultos mayores, y mantener la humedad ambiental entre 30 % y 70 %. En automóviles, se sugiere ventilar el vehículo antes de encender el sistema.
Entre las afecciones más frecuentes derivadas de un uso incorrecto se encuentran laringitis, sequedad ocular, congestión nasal, dolor de garganta y crisis de broncoespasmos, además de deshidratación por disminución de la sensación de sed.
Más allá de los mitos, los expertos insisten en que la tecnología no es el problema, sino el mal uso. Con hábitos simples y mantenimiento regular, el aire acondicionado puede ser un aliado para el confort térmico, mejorar el descanso y contribuir a la calidad del aire filtrando partículas contaminantes.