Dominique Moellhaussen, perfumista del año: “Tengo una relación muy fuerte con Paraguay”

20 Diciembre de 2020
20 Diciembre de 2020
Dominique Moellhaussen, perfumista del año: “Tengo una relación muy fuerte con Paraguay”
Dominique Moellhaussen, perfumista del año: “Tengo una relación muy fuerte con Paraguay”

Su nombre es Dominique Margarita Moellhaussen. Nació en Milán, Italia, el 9 de marzo de 1992. Hija de madre paraguaya y padre alemán, se reconoce en el aroma de la flor de coco y de la caña de azúcar, de su infancia junto al río Tebicuary, donde la llevaba su abuelo.

La semana que pasó fue distinguida como “Perfumista del año”, en el Beautyworld Middle East Awards, que se desarrolló en la ciudad de Dubai, en los Emiratos Árabes, y que premia a aquellas empresas, productos y creadores que por su excelencia, rendimiento excepcional, visión y logros, se han destacado como los mejores en un segmento muy competitivo. “Me siento profundamente honrada porque nunca se había entregado este premio a mujeres menores de 30 años”, dice Dominique a El Nacional, en una entrevista que se valió de varias plataformas para sortear las diferencias horarias con Europa.

“Nací en Milán, de mamá paraguaya holandesa y papá alemán. La familia de mi mamá es paraguaya, ella nació y creció en Asunción. Mi mamá, Verónica Bosch Moellhausen, se ha casado con mi papá Anthony Moellhausen, a finales de los años ´80 en Asunción, y luego han empezado su vida en Italia, donde mi papá ya vivía”, relata Dominique. Dice que toda la familia materna se encuentra aquí, y que si bien ella nació en la vieja Europa, y no cuenta con pasaporte nacional, “siento que tengo la sangre paraguaya”. “Muchas veces las personas me preguntan si me siento más italiana, por haber crecido ahí, o paraguaya; la verdad es que siento que pertenezco a ambas nacionalidades, con mucho orgullo”, comenta.

Dominique es perfumista en la empresa familiar fundada por su abuelo paterno Moellhausen Spa, donde ocupa el cargo de vicedirectora. Realizó estudios en la Westminster University, en Londres, Inglaterra; y en el Grasse Institute of Perfumery, en Grasse, Francia. Se declara aficionada a la poesía, la pintura y los viajes, entre cuyos destinos suele encontrarse esta tierra, plena de contrastes y dueña de los aromas de su niñez.

“Mi hermana y yo hemos pasado largos periodos en Asunción, visitando a la familia y gozando de ese hermoso país. Tengo una relación muy fuerte con Paraguay, es uno de los lugares más importantes de mi vida, tengo los mejores recuerdos, los más fuertes y también olfativos”, cuenta Dominique. “Desde niña iba a Paraguay para las vacaciones de Navidad, y a veces también por Pascua, o en el verano europeo. Me encantaba ir al campo porque amo mucho la naturaleza. Entre los lugares que traigo en el corazón están Asunción y Tebicuary, donde me llevaba mi abuelo”, recuerda no sin nostalgia. “Hay una fuerte conexión entre olores, memoria y sentimientos. Creo que siempre hay una búsqueda del individuo en tratar de revivir cosas del pasado que traen recuerdos positivos”, afirma.

Dice que las imágenes que recrea cuando piensa en Paraguay, la llevan inevitablemente al perfume de la flor del coco, “que es característico, que se puede oler inmediatamente al bajar del avión”. “Y también, el olor de la caña de azúcar cuando se procesa, que me recuerda mi infancia jugando con mis primas en Tebicuary”. Afirma que actualmente sigue regresando al país, para visitar a la familia, y también por trabajo, porque Moellhausen Spa tiene una oficina en Asunción.

Medio siglo de aromas

Con 53 años de historia, Moellhausen Spa se destaca como una de las principales empresas familiares del mundo en la industria de los sabores y fragancias, las materias primas y las especialidades. Produce y distribuye a escala global una amplia gama de materias primas para la industria, con más de 1.200 productos que incluyen aceites esenciales, extractos y derivados de plantas, productos químicos finos naturales y sintéticos, zumos concentrados de frutas congelados e ingredientes orgánicos a granel.

Los productos Moellhausen son ampliamente utilizados en la fabricación de sabores y fragancias, cosméticos y artículos de tocador, alimentos y bebidas, suplementos nutricionales, especialidades herbales y farmacéuticas y también detergentes, velas, adhesivos, plásticos, entre muchos.

-¿Cómo nació esta vocación tuya por las fragancias?

“He crecido en una familia donde los olores y las fragancias juegan un rol fundamental. La empresa de la familia siempre se dedicó a la promoción y venta de materias primas por la industria de aromas y fragancias, y diseño y producción de fragancias para todo tipo de aplicaciones. He crecido hablando de olores, oliéndolos, y dándole mucha importancia. Siempre me apasionaron todas las artes, y el perfume es para mí la forma más sutil y poderosa de arte y comunicación”.

Dominique señala que “el perfume es algo extremamente personal. Cada uno tiene una reacción diferente a un olor, la cual es condicionada por la experiencia que tenemos conectada a un olor específico”. “Si en un cierto momento de nuestras vidas hemos vivido una experiencia positiva, que se puede asociar a un olor, vamos a amar siempre ese olor; sucede lo opuesto si la experiencia fue negativa”, explica.

Dice además, que “el perfume es también como un vestido, elijo y utilizo el perfume que mejor comunica la imagen de mí misma que quiero transmitir; creo que considerando este último aspecto, existen fragancias para ocasiones especiales, así como existen fragancias para periodos determinados de nuestras vidas”. “El perfume tiene un gran poder de comunicación y un gran poder de influencia psicológica”, ilustra.

Añadir el olor

¿De dónde viene la inspiración para crear una fragancia? Dominque afirma que es posible encontrarla prácticamente en cualquier cosa. “En el pasado he trabajado en la creación de un perfume, Cheeky Smile, para el Brand JusBox, que crea perfumes inspirados por épocas musicales; en este caso la inspiración era el Acid House de los años ´80, en Londres. Lo que hice fue escuchar la música de esa era musical, ver cómo se bailaba, cómo se vestía la gente y cuáles eran los elementos claves que la caracterizaban; de ahí escogí ingredientes y composiciones que podían trasportarnos a ese momento, a ese sound”, señala.Pero quizás el lugar más común para buscar la inspiración necesaria sea en la naturaleza, que además provee los ingredientes más importantes utilizados en la fabricación de perfumes desde los tiempos antiguos, de donde se extraen los aceites esenciales que, actualmente, la industria los complementa con moléculas sintéticas creadas en los laboratorios.

¿Y el proceso de creación? “Nace con una idea”, apunta Dominique. “Hay que saber muy bien cuál es el objetivo y lo que se quiere comunicar, y representarlo en forma olfativa”, argumenta. “Es importante saber el storytelling (cómo contar la historia), quién lo va utilizar y con qué clase de producto”, afirma. “Una vez que el brief (Información destinada a los creativos) está definido, trato de identificar las palabras claves, y con cada una de estas elijo los ingredientes que mejor representan el concepto, así creo el esqueleto de la fragancia. Por último, añado detalles para dar armonía a la composición”, describe. Dice que en su caso, le gusta “entrar totalmente en el mood (modo, estado de ánimo) del brief escuchando música y viendo imágenes que puedan transportarme a esa dimensión, a la cual al final voy a añadir un olor”.

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