Teatro, humor y vida

"Delirar es mi motor creativo": Clara Franco celebra más de 30 años de trayectoria con desafíos y sueños

La actriz y humorista celebra más de tres décadas de trayectoria con "Odelirá", su primer unipersonal. En esta entrevista, repasa sus orígenes, los momentos más duros, la fe, el humor como salvación y la libertad de ser quien es sobre y fuera del escenario.
Clara Franca celebra 30 años en los escenarios. Foto: Gentileza. Foto: Gentileza.

Clara Franco no solo hace reír: abraza, sacude, emociona y sana. Con más de 30 años de carrera artística, se anima hoy a un nuevo desafío: "Odelirá", una obra que condensa su historia, su delirio creativo y su mirada profundamente humana de la vida. En esta charla, habla sin filtros del camino recorrido, de las pérdidas, de la fe, del humor como misión y de ese motor interno que nunca dejó de empujarla hacia adelante. Una entrevista para leer con el corazón abierto. t¿

El Teatro Latino levantará este viernes 6 de febrero a las 21:00 horas, el telón de su temporada 2026 con un evento especial: la celebración de más de 30 años de carrera artística de una de las figuras más emblemáticas del humor nacional. Un show creado exclusivamente para ella, que combina humor, música, baile y una puesta en escena de gran nivel. Dirigido por Hugo Luis Robles y con producción de Blue Art Paraguay, Odelirá. También se podrá disfrutar el sábado a las 21:00 y domingo a las 20:00 horas. 

La puesta en escena contará con la participación de un elenco de bailarines y un equipo técnico de primer nivel, con la dirección coreográfica a cargo de Aramí Pereyra, sumando una propuesta visual y rítmica que acompaña el fuerte acento musical del espectáculo.

"El humor no es solo risa: es resistencia, es fe y es una forma de sobrevivir."

Clara Franco celebra 30 años en los escenarios. Foto: Gentileza.

— Clara, ¿cómo comenzaste tu carrera en el arte y la comedia?

Yo desde que tengo memoria, en todos los sentidos de la vida, desde que abrí un ojo, ya me sentí en el tema del arte. Vengo de una formación de todos los tiempos: abuelo músico, bohemio; mamá artesana; mi papá músico también. Ya lo llevo en la sangre. Observé el mundo desde el lado musical en primera instancia. Y siempre, siempre fui divertida, ocurrente.

Siempre me gustó mucho el humor. Era bastante inquieta de chica, siempre buscándole la vuelta a las cosas. Nunca pensé nomás que me iba a dedicar oficialmente al humor ni que iba a tener tanta visibilidad o que me iban a tener en el radar de la comedia. No lo sabía.

— ¿Qué fue lo que te impulsó a seguir este camino profesional?

Surgió casualmente. De repente me di cuenta y ya estaba trabajando en eso, directamente en los medios. Comencé oficialmente en Ñanduti Rock and Pop. Ahí arranca mi inicio en los medios, ya como personaje y reportera.

Fui movilera, haciendo personajes, y a partir de ahí empecé a recibir un sueldo por hacer lo que hacía. No era oficialmente "humorista", pero estaba ahí, para eso. Me gustó. No fue una decisión calculada. Yo sabía que quería ser actriz porque en un momento de la vida no quería ser yo.

— A lo largo de estos treinta años, ¿qué momentos recordás como los más difíciles y los más gratificantes?

Los desafíos profesionales siempre me dieron adrenalina, alivio. Pero lo más difícil es lo personal: perder seres queridos, atravesar tormentas, tristeza, depresión, traiciones. Eso es inevitable.

Mi mayor desafío fue que nada de eso se note en lo profesional. El público no tiene la culpa. Yo soy humorista y tengo que entregar alegría. Para mí no es solo una profesión, es una misión.

Tuve momentos personales muy potentes, muy duros, y nadie se enteró. Y no se va a enterar. El humor fue mi tabla de salvación. Siempre hago chistes de mi desgracia. Eso me ayudó a levantarme, a no tomar decisiones drásticas, a esperar un poco más.

"Después de lo feo, siempre hay algo precioso esperando."

— ¿Sentís que tu camino fue fácil o encontraste muchas barreras al inicio?

No fue fácil para nada. Muchísimas barreras. Pero eso es lo mejor: superar obstáculos. No existe camino fácil. Si no, ¿cuál es el mérito?

No hay que sufrir por sufrir, pero sí hay que ser fuerte. El desafío está en buscar el camino correcto. La publicidad mala no es buena, te hiere el alma. Hay que aprender a leer las señales, a no repetir patrones, a dejarse enseñar. El camino no es fácil, pero tampoco es imposible.

Clara Franco interpretando uno de sus tantos personajes. Foto: Ig

— ¿Qué significa para vos "Odelirá" en este punto de tu carrera?

"Odelirá" soy yo. Yo deliro siempre. Delirar es llevar a cabo todo lo que pasa en mi cabeza. Reírme de lo que imagino y hacerlo realidad.

La locura es genial. Si somos normales, no estaríamos donde estamos. El delirio es compartir todo eso con el público: por vos, para vos, conmigo. Reírnos de tanta macanada que pasa en la vida.

"Estoy delirando... y lo estoy haciendo por tu cara, amigo."

— ¿Qué mensaje o emoción esperas transmitir al público con esta puesta?

Van a haber muchas emociones, de todos los colores. Es como una montaña rusa: te reís, te emocionás, te sorprendés, valorás. Es lindo a la vista, al alma y al corazón.

Voy a entregar mi corazón entero en el escenario, pero esta vez con libertad, con paz, con alegría. Quiero que los que me conocen y los que no encuentren algo que les encante, que les sorprenda.

Ese abrazo entre el escenario y la gente va a ser precioso.

— Mirando atrás, ¿qué representan para vos estos treinta años de trayectoria?

Agradecimiento. A Dios, a mis padres, a mis hijos, a mi familia. Vengo de una base espiritual muy sólida y hoy soy como quiero ser. Voy donde me siento bien.

Uno aprende todos los días. Eso es lo más valioso que tenemos.

— ¿Qué esperas de los próximos años en tu carrera artística?

Sentirme bien con lo que haga. Si hay un camino que me lleve a Hollywood, ¡claro que sí! Siempre digo: "ya llegué a Villa Morra", ese es mi chiste.

Tengo muchos proyectos, sueños, delirios. Confío en Dios. Sueño, rezo y deliro para que todo sea alegre y feliz.

Hugo Eusebio, personaje de Clara Franco. Foto: IG

— ¿Qué artistas o experiencias influyeron en tu estilo?

Me baso mucho en la gente. Hugo Eusebio, por ejemplo, está basado en hechos reales. Yo soy todo lo que me dijeron alguna vez.

Admiro a los grandes: Chaplin, Chespirito, Cantinflas. A nivel nacional, tuve el honor de trabajar con enormes referentes. Observar, aprender, mirar cómo trabajan los demás es hermoso.

— ¿Qué te gustaría que el público se lleve de tu arte y tu comedia?

Que se puede sobrevivir a las circunstancias de la vida. Que hay que esperar un poco más. Tener paciencia. Respetar, amar, tratar bien al prójimo, incluso cuando nadie te ve.

Quiero que se lleven emociones hermosas, risas, alegría. Que sepan que no hay malintención, que todo es buena onda.

"Ser libre de corazón, alma y espíritu también es un acto artístico."

Que se diviertan, que sean felices, que salgan mejor de lo que entraron. No se van a arrepentir.