Entre hierbas medievales y tratamientos modernos

Del vino caliente con especias al descanso e hidratación: cómo se afronta el resfriado ayer y hoy

En la Edad Media, el resfriado se trataba con infusiones de manzanilla, tomillo y salvia, mientras que la medicina actual recomienda reposo, líquidos y medidas simples para aliviar los síntomas de esta infección viral.
Resfriado. Foto referencial

En la Edad Media, el resfriado común ya formaba parte de la vida cotidiana y se combatía con remedios caseros cargados de creencias. Manuscritos medievales recogen que las infusiones de hierbas como manzanilla, salvia y tomillo, junto con vino caliente con canela y clavo, eran habituales para equilibrar los "humores fríos", según la teoría hipocrática de origen griego. Además, algunos europeos portaban bolsitas de hierbas colgadas para "alejar los malos aires", en una época en la que la medicina estaba limitada por las prohibiciones de la Iglesia y se mezclaba con superstición.

La farmacéutica Irene González explica que "en la Edad Media un resfriado no se curaba con comprimidos, se curaba con hierbas y mucha fe", reflejando cómo ciencia y creencia convivían en la práctica médica de la época.

Hoy, en cambio, se sabe que el resfriado es causado por virus y no tiene cura, aunque suele mejorar de manera espontánea en 7 a 10 días. Las recomendaciones actuales, según la Clínica Mayo, incluyen reposo, hidratación abundante, el uso de humidificadores, enjuagues nasales con solución salina y, en casos de dolor o fiebre, analgésicos de venta libre.

Los descongestionantes nasales en espray o gotas pueden ser útiles en adultos por un máximo de cinco días para evitar el efecto rebote, mientras que en niños no deben emplearse antes de los seis años y solo bajo supervisión médica. Los antibióticos, por su parte, no tienen efecto sobre esta infección viral y no están indicados.

La comparación entre ambos enfoques refleja el largo camino de la medicina: de remedios basados en hierbas y teorías de los humores a tratamientos guiados por la ciencia, que buscan aliviar los síntomas sin recurrir a creencias.