Contacto piel con piel tras el parto: clave para la adaptación y supervivencia del recién nacido
El contacto piel con piel entre la madre y el recién nacido inmediatamente después del parto se confirma como una de las prácticas más efectivas para la salud infantil, según una revisión actualizada de la revista Cochrane. Los estudios analizados, que incluyen 69 ensayos con más de 7.000 parejas madre-bebé, muestran que esta sencilla acción mejora la adaptación del recién nacido, regula su temperatura y niveles de glucosa, reduce el estrés y favorece funciones vitales como la respiración y la frecuencia cardíaca.
Además, el contacto piel con piel aumenta significativamente la probabilidad de lactancia exclusiva durante los primeros seis meses. Al mes de edad, aproximadamente el 75 % de los bebés que recibieron este contacto temprano eran amamantados exclusivamente, frente al 55 % de aquellos que no tuvieron esta experiencia.
Las investigadoras Elizabeth Moore, de la Universidad de Vanderbilt, y Karin Cadwell, del proyecto estadounidense Niños Sanos, enfatizan que separar al recién nacido de su madre sin una causa justificada no debería considerarse ético, dado el consenso científico sobre los beneficios para la salud y la supervivencia infantil. En países en desarrollo, como India, se ha demostrado que esta práctica puede ser determinante para salvar la vida de bebés con bajo peso al nacer.
El contacto piel con piel inmediato, que se recomienda mantener durante al menos una hora, ya forma parte de directrices internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud, y los autores de la revisión instan a que se convierta en la norma de atención sanitaria a nivel global, asegurando así un mejor comienzo de vida para todos los recién nacidos.
Fuente: DW