Células leucémicas mantienen "memoria mecánica" tras atravesar tejidos, según estudio internacional
Un estudio internacional liderado por el doctor Javier Redondo, miembro del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), reveló que las células leucémicas muestran una "huella" al atravesar tejidos que altera su núcleo y sus funciones celulares.
La investigación, publicada en la revista Cell Reports Physical Science, indica que cuando estas células crecen durante días en un entorno tridimensional muy denso —similar al que encuentran en los tejidos humanos—, mantienen deformaciones duraderas en el núcleo y cambios en el empaquetado del ADN.
Desde el CSIC destacan que estos cambios persisten incluso después de retirar las células del entorno de presión, lo que sugiere la existencia de una "memoria mecánica" con impacto potencial en procesos tumorales.
El estudio se realizó en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Hospital Universitario 12 de Octubre y centros del Reino Unido. Los investigadores cultivaron células de leucemia en un gel de colágeno muy denso durante 10 días. Solo una parte sobrevivió a las condiciones de confinamiento, y esas células, denominadas TR, presentaron un núcleo más grande y con pliegues anómalos, además de una cromatina menos compacta y reorganización de la proteína lamina B1.
Estos cambios afectaban la actividad del ADN, aumentando la transcripción y alterando la expresión de centenares de genes respecto a las células control. Además, las TR mostraron más lesiones espontáneas en el ADN y mayor sensibilidad a varios fármacos quimioterápicos.
No obstante, cuando se evaluó su capacidad de invasión en ratones inmunodeficientes, las células TR fueron menos eficaces en colonizar médula ósea, bazo e hígado en comparación con células normales.
Los expertos explican que las altas presiones físicas que sufren las células tumorales durante su avance por los tejidos podrían seleccionar poblaciones con características nuevas y estables, contribuyendo a la heterogeneidad tumoral, un factor que complica la evolución del cáncer y la respuesta a tratamientos.
El estudio subraya la importancia de considerar el entorno tridimensional en la biología del cáncer y en el diseño de estrategias terapéuticas, y abre la puerta a analizar si adaptaciones similares se producen en otros tipos de células tumorales y no tumorales.
Fuente: Europa Press.