Asexuados
Diversidad de género
El misterioso síndrome de ausencia de sexo no es un síntoma de la menopausia o de la andropausia; la juventud está experimentando cambios significativos en el deseo sexual, en la excitación y en la forma de expresarse sexualmente. Los encuentros se vuelven más esporádicos, con temor a incursionar en relaciones estables, obligándose a encuentros que no producen satisfacción. Los vínculos esporádicos o de corta duración aseguran que habrá menos exposición o tensión en las relaciones respecto al rendimiento; sin embargo, ocultan muchas veces insatisfacción por dudas extremas acerca de la atracción.
Los amigobios auguran una sensación de tranquilidad; no hay necesidad de frecuencia sexual, el deseo se expresa de una manera diferente y así mismo se satisface distinto; así aminoran los temores acerca de sexo forzado, la dificultad de disfrutar de una relación coital. El hecho de sentir el deseo como de proximidad hacia alguien que gusta y no en términos sexuales.
Prejuicios de las minorías, agrupándose entre quienes no sienten nada de atracción sexual o al menos casi nada. No se trata de tener periodos de abstinencia sexual, dificultad para compatibilizar con la otra persona, estar con cúmulo de nervios a razón del estrés, dormir poco, llenarse de preocupaciones que generan una sensación de tener abstinencia.
La preocupación de estar transitando una enfermedad cuya explicación redunda, aunque muchas veces el hecho de que no haya atracción hacia un sexo, sino la ausencia de deseo en sí mismo, tiene un nombre. La claridad es fundamental hacia aquellos que simplemente no pueden dar respuesta sobre lo que les sucede en cuanto a la identidad sexual; hoy en día es una oportunidad para las relaciones.
Asexuados y las prácticas sexuales
Que participen de un tipo de prácticas de autosatisfacción por curiosidad es común. Algunas personas están asexuadas por situaciones específicas como los problemas de impotencia, erección o de eyaculación y se aíslan para evitar la crítica o la burla, pero claro que esto no significa ser asexuado. Los asexuados piensan que desde siempre lo fueron; lo que no manifiestan es que se abstraen hasta descubrir la verdadera inclinación. Esta definición, "asexuados", podría ser un tipo de orientación sexual como otras; no hay ningún tipo de atracción o deseo hacia terceros, pero esto no afecta la cercanía emocional con otros, y eso es importante porque alguien asexuado puede enamorarse románticamente.
Asexuados Vs. Deseo Hipoactivo
Una diferencia primordial con una distinción clara sobre situaciones que afectan el deseo en la pareja, como conflictos de tipo anímico, comunicación, problemas sexuales o enfermedades, y que pueden transcurrir en momentos de la vida y circunscribirse a efectos de consecuencias de tipo hormonal en ciertas etapas que impactan sobre el deseo, como sucede en la menopausia. Las personas asexuadas se reconocen ampliamente como asexuados y esperan que esta ausencia de atracción pueda llevarlos a que instrumenten otras herramientas y recursos amatorios. Hay una múltiple variedad de formas de atracción sexual que no concluyen lo sexual propiamente dicho.
La asexualidad no es una enfermedad, aunque esto confunda a la gran mayoría, tampoco un trastorno, sino una orientación sexual. Algunos pueden intentar complacer a la pareja o establecer un tipo de contacto íntimo, pero puede ser para toda la vida o, en algunos casos, pueden existir cambios. Algunos asexuados se sienten atraídos por personas del mismo género, otros hacia el género contrario. El hecho de poder acceder a una relación romántica aunque carezcan de deseo sexual provoca una esperanza en los compañeros elegidos, ya que pueden masturbarse y tener relaciones físicas sanas, pero hay que tener en claro que existe poco o ningún interés o deseo de tener actividad sexual.
Abrosexual y su significado
Ser abrosexual es tener una orientación sexual fluida, donde existe atracción hacia solo un género en cierto momento, o hacia diferentes géneros, y va fluctuando con el tiempo, a veces en forma significativa. La orientación puede fluctuar entre heterosexual, gay y pansexual o hacia nadie. El género hacia el que se siente atracción puede cambiar, y esto es una característica de la abrosexualidad. En la variedad encontramos también la acepción que marca su diferencia por variar la intensidad de atracción; el género no cambia. Cuando hablamos de bisexualidad o pansexualidad, la atracción está determinada hacia más de un género.
Del reconocimiento a la comunicación abierta
Entre las nuevas generaciones, la amplitud y comprensión sobre la diversidad de género ha dado oportunidades diferentes a todos, en la manera de generar formas de comprender mejor estas diferencias, menos presión y exigencia, con mayor contemplación en la multiplicidad de formas de entender las relaciones románticas; con una diversidad de maneras de emparentarse con otras personas. En las personas abrosexuales existe la necesidad de que se abran a la comunicación, confesándose acerca de su identidad cuando existe un cambio en su orientación sexual. La asexualidad se diferencia claramente del celibato o la abstinencia y esto debe quedar bien interpretado por la pareja. Aquellas personas que descubren esta ausencia de atracción sexual por otras personas necesitan sentirse comprendidos; a quienes los acompañan les cuesta comprender la diferencia y los conflictos se sobredimensionan porque les resulta imposible esta distinción. Por eso es sumamente esencial el trabajo adecuado a fin de educar a la sociedad para que incorporen un lenguaje sexual amplio, reconociendo la diversidad de género y comprendiendo que la persona asexual puede sentir atracción no sexual, pero sí romántica, estética o intelectual.
Lic. Sandra Lustgarten, psicóloga y sexóloga, IG @SANDRALUSTGARTEN