Amigos con derecho
Las relaciones humanas día a día nos sorprenden, el modelo va cambiando, acompañando a la cultura y a la sociedad, que son las autorizan a través de normas lo que está permitido y lo que no. Los beneficios que muchos encuentran en diferentes modelos de relación, mas allá de salir de la rutina y de reinventarse en un contexto de decrecimiento que solo nos enfrenta a un porcentaje muy alto de parejas en el límite, cayendo al abismo, desmotivados, deprimidos, infieles, atemorizados, adictos principiantes, etc.
Es que, carentes de escuelas que enseñen a las parejas a sortear las dificultades que los apremian en el terreno del amor, del sexo y de los vínculos, y en pos de encontrar el equilibrio, surge un nuevo tipo de conexión que es aquella donde se busca combinar lo afectivo con comportamientos y actitudes propios de un vínculo amistoso para poder conectarse íntima y o sexualmente.
Resulta que muchas parejas encontraron la forma de evitar los celos, de transitar la vida más equilibrados, de soltar los deseos, de vivir con más libertad el placer. Y sinceramente en muchos de estos casos todo funciona mejor porque no hay represión, no se genera culpa ni hay insatisfacción. Tal es así que este modelo, en principio, a veces no aceptado por el género masculino por ejercer un rol machista, por disfrazar el temor para que no se perciba a simple vista, de tipo autoritario, ha despejado finalmente diferentes dudas cuando se tuvo la posibilidad de ejecutarlo, y lo más asombroso es que ha estado funcionando perfectamente. En muchas ocasiones, evitando la presión de una relación formal y sus condicionamientos, este tipo de vínculo hace que el sentimiento fluya y la relación perdure en el tiempo.
Las personas más temerosas a quedar atrapadas en un tipo de vínculo estereotipado, han declarado en terapia grupal que poder liberarse en una relación sin condicionamientos ha hecho que afloren fuertes sentimientos y cierto temor a perder una relación tan linda y, lo más importante, que no han aparecido deseos de infidelidad.
Tener sexo con un amigo suele ser inaceptable para muchos, las intenciones siempre son preservar la amistad; sin embargo, en las relaciones amistosas heterosexuales opera un deseo escondido y, como suelo decir, aparece una fantasía detrás de la intención real. ¿Cuántas veces te imaginaste cómo sería la intimidad sexual con tu mejor amigo/amiga? Y de ahí a la realidad concreta solo hay un paso, aunque más no sea para experimentar. Algunas parejas hasta suelen jugar con el deseo, provocando recelo con la posibilidad de que, en el caso del varón, aparezcan deseos hacia la mejor amiga de la mujer o viceversa, ¿por qué no? No es que lo prohibido resulta más atractivo, sino que genera una suerte de descarga hormonal intensificando los sentidos, las emociones y la satisfacción.
Es normal que existan roces, caricias, abrazos, besos aunque más no sea jugando, ese juego o aspecto lúdico genera una forma de comunicarse fuera de lo común, reforzando vínculos y arrimando a las personas, además de provocar un buen clima. Porque ver anormal el hecho de no tener deseo de estar en una relación con compromiso, de quitar la formalidad en los vínculos y dejarse llevar por los sentidos y las emociones, de hecho en muchas personas adolescentes es todo un descubrimiento entender que el deseo se puede manifestar en distintos momentos y hacia diferentes personas y que somos humanos y no estamos limitados a que solo suceda con quien uno tiene una relación.
La justificación en la mayoría de los casos es no sufrir, personas que han tenido fracasos amorosos se resisten a entregarse de nuevo emocionalmente, pretenden protegerse y buscan un escudo frente al vínculo, algo que no duela, que los cuide, que funcione como barrera.
También hay gente que tiene objetivos precisos y claros y se alejan de lo afectivo porque esos objetivos o proyectos de vida se relacionan con su carrera o su trabajo, y una relación les procura energía, tiempo, cuidados, entonces deciden que no pueden concentrarse en establecer un vínculo con responsabilidades, dejar en claro esto antes de entablar un vínculo liviano, que los desahogue sexualmente pero no emocionalmente es lo mejor en estos casos, insisto con mis pacientes que cuando uno no quiere exponer el corazón , debe dejar aclarado qué rol jugará cada uno, para evitar relaciones sadomasoquistas que terminan en reclamos eternos por no entender la consigna.
El amor es un arte, claro que de esa obra artística podemos hacer una pintura que nos traslade a un lugar mágico o podemos convertirlo en una tortura.
Algunas personas temen caer en las relaciones poliamorosas, cuando todo está permitido y no hay un punto claro, convergen dos realidades como las hay en el caso de dos miembros, que piensan y no siempre de la misma forma. Básicamente porque quizá explicarle al otro cómo debe manejar sus sentimientos y emociones suele ser un trabajo bastante arduo.
Hay modelos y tradiciones que respetar en muchas culturas y todavía cuesta imponer este modelo, quizá al principio comienza como un juego de azar, pero en el tiempo se van jugando otros sentimientos difíciles de manipular. Partamos de entender que la liberalidad femenina y su independencia económica del hombre ha planteado el libertinaje de sus deseos prohibidos y la explosión de los mismos. Mujeres libres sin ataduras ni represiones que se permiten gozar y no dejan por eso de ser dignas profesionales, madres, hermanas, estudiantes que han progresado y alcanzado logros diferentes. En la actualidad la mujer puede y tiene el derecho de elegir una relación comprometida o libre, claramente eso no implica que, como opinan muchos hombres, la mujer siente que puede ocupar su rol y que puede prescindir del cuidado del hombre, son cosas muy distintas. Debemos aceptar que hay un recorrido para cambiar ciertos cánones y aceptarlos, siempre y cuando no sea una imposición y la honestidad prime en la relación, las cosas claras de antemano son fundamentales para evitar finales poco felices.
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