Abstinencia prolongada deteriora el esperma, según científicos
La frecuencia con la que los hombres eyaculan puede incidir de manera significativa en la calidad del semen, según concluye una investigación reciente basada en la revisión de cerca de 150 estudios en humanos y animales. Los resultados señalan que la acumulación prolongada dentro del organismo deteriora las células reproductivas, afectando su capacidad de fecundación.
El trabajo, liderado por el biólogo Krish Sanghvi junto a especialistas británicos, evaluó datos de más de 54.000 personas y diversas especies. El análisis detectó que la abstinencia prolongada se asocia con mayor daño en el ADN espermático y niveles elevados de estrés oxidativo, factores que reducen su eficiencia.
De acuerdo con los investigadores, los espermatozoides presentan una movilidad elevada pero escasa capacidad de reparación, lo que los vuelve vulnerables al paso del tiempo. En términos simples, cuanto más permanecen almacenados sin ser liberados, mayor es su deterioro.
El fenómeno no es exclusivo de los humanos. El estudio comparativo evidenció patrones similares en insectos, aves y reptiles. Sin embargo, algunas especies desarrollaron adaptaciones que permiten conservar el material reproductivo durante períodos prolongados mediante mecanismos biológicos especializados.
En el ámbito médico, estos hallazgos podrían tener impacto en tratamientos de fertilidad. Se observó que quienes eyaculan dentro de las 48 horas previas a la entrega de una muestra presentan mejores resultados en procedimientos como la fecundación in vitro, en contraste con las recomendaciones tradicionales de abstinencia más prolongada.
Los expertos destacan que, si bien una mayor cantidad de esperma ha sido históricamente priorizada, la calidad también juega un rol clave en el éxito reproductivo. Por ello, los nuevos datos invitan a revisar ciertos criterios clínicos vigentes.
Además de su aplicación en medicina humana, los resultados podrían contribuir a optimizar programas de conservación de especies en peligro, al mejorar estrategias de reproducción en cautiverio.
En conjunto, la evidencia respalda la idea de que mantener una actividad regular podría ser beneficioso para la fertilidad masculina. Asimismo, otras investigaciones recientes descartan efectos negativos sobre el rendimiento físico, e incluso sugieren posibles beneficios leves.