Rodrigo Alberto Garay Villa es el alma detrás de Okiwa SA. Su vínculo con la bebida emblemática del país nació en la infancia: su abuela le introdujo al mate desde muy pequeño, dejando marcado ese lazo con una tradición que trasciende generaciones. Con esa pasión, comenzó vendiendo termos de tereré a sus compañeros de fútbol, una iniciativa modesta que le permitió entrar al mercado de forma artesanal y ganar sus primeros clientes.
A los 20 años fundó formalmente Okiwa SA, con un enfoque claro: calidad, dedicación y diseño. Ofrece productos que van desde billeteras, carteras, maletines y neceseres de cuero —o en cuerina— hasta termos térmicos personalizados mediante grabado láser, pensados para quienes valoran la estética, la tradición y la funcionalidad.
Entre los productos más demandados están los termos forrados en cuero de 2,5 litros, con precios que oscilan entre G. 350.000 y G. 450.000, y el modelo llamado "Tere Travel", diseñado especialmente para quienes transportan su tereré o mate —ideal para viajes o largas jornadas fuera del hogar.
El éxito no es casual. Okiwa SA ha logrado diferenciarse por su terminación fina, la selección de buenos materiales, atención personalizada al cliente y una apuesta constante por la innovación. Esa combinación le permitió consolidarse como una marca reconocida, tanto en Paraguay como entre compatriotas en el exterior que buscan conservar su identidad.
Hoy, Okiwa SA no solo representa un negocio rentable. Es también un ejemplo de emprendimiento local capaz de generar empleo, revalorizar tradiciones nacionales y transformar hábitos cotidianos —como tomar tereré— en una oportunidad productiva. Su camino demuestra que la cultura paraguaya puede convertirse en motor de desarrollo económico.