"Mamá Querida", chimichurri paraguayo que nació en los asados
Hace unos seis meses, un nombre comenzó a destacar en reuniones, asados de fin de semana y almuerzos caseros: Mamá Querida. Es el emprendimiento con sello paraguayo creado por Julio Zayas, que decidió llevar su chimichurri casero a un público más amplio.
Julio, que trabaja en administración de propiedades e inmobiliaria, no es chef profesional, pero la cocina siempre fue su pasión. Fue precisamente cocinando para amigos y familiares donde forjó la receta que hoy comercializa.
El diferencial de este chimichurri es que no tiene vinagre ni aceite, lo que lo hace más liviano y con menos grasa que las versiones tradicionales. En cambio, se incorpora mayor cantidad de verduras, lo que aporta sabor y textura distintiva.
El producto se ofrece en dos formatos: frascos de 360 ml a G. 25.000 y otros de 600 ml a G. 40.000, en sus versiones tradicional y picante. Además, Julio hace ventas directas por WhatsApp, pedidos casuales, y ocasionalmente participa preparando platos especiales o carnes desmechadas para eventos.
Por ahora, la distribución es íntima: amigos, recomendaciones boca a boca, y familiares. Pero Julio ya abrió conversaciones con carnicerías y puntos de venta fijos para ampliar la presencia del chimichurri. También apostó a la identidad visual, logo y contenidos digitales para darse a conocer mejor.
Una ventaja para iniciar fue que la inversión requerida no fue enorme: Julio comenta que le cuesta más la gestión de redes sociales que producir el chimichurri, lo que resalta que muchas veces lo crítico es creer en lo que uno hace, más que tener grandes recursos.
Producto artesanal
Emprendimientos como Mamá Querida destacan por mostrar cómo productos artesanales bien pensados pueden abrirse paso en mercados locales. No solo representan identidad culinaria, sino también opción de diversificación productiva para quienes desean comenzar algo propio con baja inversión.
El hecho de que la receta busque un perfil menos pesado (sin vinagre ni aceite) le permite llegar a paladares que evitan los sabores fuertes o las preparaciones muy grasosas, lo que puede abrir nichos de mercado, sobre todo entre población conformista con productos más saludables o de mejor calidad.
Si logra ingresar a carnicerías, supermercados o ferias locales, podrá aumentar volumen de ventas sin perder la cercanía con los consumidores que valoran lo artesanal y lo local. Allí estará el desafío: mantener la calidad, cuidar la continuidad del suministro y manejar bien la logística.
Finalmente, esta historia enseña que emprender muchas veces parte de lo simple, de la conversación entre amigos, del gusto personal, pero se concreta cuando hay constancia, buena presentación y ánimo de crecer. Mamá Querida no solo quiere ser un complemento en la mesa del asado, sino que aspira a ser parte del menú cotidiano de muchas familias paraguayas.
Fuente: con datos de Infonegocios