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Wall Street Journal se hace eco de la migración de empresas brasileñas a Paraguay

El Wall Street Journal revela además que "las ciudades paraguayas que más se benefician de la afluencia de manufactureros extranjeros son Ciudad del Este y Hernandarias, cerca de fronteras fronterizas en el poderoso río Paraná".

20 Diciembre de 2025
20 Diciembre de 2025
La atracción que ofrece Paraguay a las empresas brasileñas es destacada por el reconocido periódico estadounidense The Wall Street Journal.
La atracción que ofrece Paraguay a las empresas brasileñas es destacada por el reconocido periódico estadounidense The Wall Street Journal. Referencial.

Paraguay ha atraído a decenas de fábricas extranjeras, predominantemente compañías brasileñas que reaccionan a los nuevos incentivos del país y acuden en tropel para manufacturar desde scooters hasta juguetes, señala Jeffrey T. Lewis en el arranque de su informe en el  Wall Street Journal. 

"Tratando de atraer a los fabricantes, Paraguay comenzó con una serie de incentivos para atraer industriales en el año 2000. Pero desde que el presidente Horacio Cartes asumió el Gobierno, en 2013, las cosas cambiaron de manera entusiasta", añade.

Y como su público probablemente no esté muy familiarizado con el "tesoro mejor guardado de Latinoamérica", el especialista compacta en un párrafo una suerte de introducción a la historia paraguaya.

"Este remoto país sudamericano, asociado durante mucho tiempo al contrabando y a una dictadura de 35 años, se está convirtiendo en algo más: Paraguay ha atraído a decenas de fábricas extranjeras desde 2013", explica el comunicador.

Cita luego a Koumei S.A., una empresa familiar brasileña de iluminación, como un ejemplo típico. Sus propietarios mudaron su planta industrial a Paraguay, creando 150 empleos a nivel local el año pasado. Los empresarios dijeron que "estaban hartos de la alta carga impositiva y de las complicadas leyes laborales de Brasil".

El análisis tampoco pasa por alto el terremoto político desatado por la corrupción en las más altas esferas del Gobierno brasileño. "Esos escándalos no solo alteraron la clase política de Brasil, sino que terminaron dejando al presidente Michel Temer en una posición incómoda, mientras intenta renovar la economía de su país", comentó Lewis.

Reglas

El informe recuerda que Brasil ocupa el puesto 123 —de 190— en el ranking del Banco Mundial de ese año sobre la facilidad de hacer negocios, situándose por detrás de Uganda y Egipto.

"Las compañías brasileñas están atormentadas por reglas que sofocan el impulso emprendedor. Las normas laborales dificultan la contratación y la desvinculación de empleados. A esto se suman los altos costos de la energía, un sistema legal que anima a los empleados a demandar a sus empleadores y gravámenes de más del 35% para productos importados", menciona el análisis.

"Las regulaciones son absurdas", afirmó por su parte João Carlos Komuchena, propietario de Kompar S.A., una empresa que fabrica pequeñas botellas para salsa de soja y otros productos, y que se trasladó a Paraguay el año pasado. "Necesitamos despertar en Brasil. Hay muchos prejuicios en contra de hacer negocios", protestó el industrial.

Paraguay

"Este país pobre y sin litoral marítimo, gobernado hasta 1989 por el dictador Alfredo Stroessner, era conocido por la corrupción, el crimen violento, las drogas y el contrabando de armas, así como por sus exportaciones agrícolas de productos básicos", vuelve a señalar Lewis.

Destaca además que Paraguay ofrece electricidad barata, normas laborales menos onerosas, cero impuestos a la importación y solo una carga del 1% sobre el valor de los productos exportados.

"Paraguay es el país menos desarrollado del Mercosur; necesitamos industrializarnos si queremos ponernos al día", cita Lewis al ministro de Industria y Comercio, Gustavo Leite, quien también expresó durante una reunión del bloque que "nuestra obsesión es el trabajo".

"Ciertamente, Brasil, con miles de fábricas y un poder económico 65 veces mayor que el de Paraguay, todavía empequeñece a su vecino. Pero para un pequeño país sin litoral, de casi siete millones de habitantes, el cambio es significativo. No menos importante resulta el impacto para las 13.000 personas empleadas directamente", amplió el analista.

Testimonios

Maida Soto, de 23 años, es una de las beneficiadas con un empleo tras la llegada de las industrias brasileñas. El trabajo le permite continuar sus estudios de enfermería. "Las condiciones laborales aquí son mejores. Tengo más dinero y más tiempo", comentó.

Una empresa brasileña que se trasladó a Ciudad del Este, la fabricante de juguetes X-Plast S.A., empleaba a 20 personas para manejar su contabilidad en Brasil. En Paraguay, solo necesita cinco.

"Era la complejidad y el costo. Hasta el 40% del costo de producir un juguete en Brasil era atribuible a impuestos", recordó Cainã Chen, vicepresidente de X-Plast, según cita Lewis.

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