Una radiografía esencial del consumo paraguayo
El Instituto Nacional de Estadística (INE) dio inicio a la VI Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) 2025-2026, una operación clave para actualizar la estructura del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y fortalecer la base de datos que sustenta el sistema económico del Paraguay. El consumo varió bastante en los últimos años a raíz de los cambios vertiginosos en la oferta y demanda. El tema sería saber, qué tanto.
Este operativo, desarrollado junto al Banco Central del Paraguay (BCP), constituye uno de los ejercicios estadísticos más importantes del país, pues permitirá comprender cómo gastan e invierten sus recursos los hogares paraguayos en el actual contexto inflacionario y de transformación del consumo.
Mecanismo de trabajo
El levantamiento de datos, que se extenderá de octubre de 2025 a setiembre de 2026, abarcará 3.060 viviendas distribuidas entre Asunción y 11 distritos del departamento Central urbano. En cada hogar seleccionado, los encuestadores permanecerán siete días consecutivos, registrando minuciosamente los gastos diarios, ingresos y patrones de consumo de las familias.
Los datos obtenidos permitirán construir un retrato detallado del comportamiento económico de los hogares, información vital para rediseñar la canasta básica sobre la que se calcula el IPC y establecer un nuevo año base del índice, adaptado a los actuales hábitos de consumo.
Macroeconomía
Desde el punto de vista macroeconómico, la EPF tiene un rol estratégico. Los precios y las ponderaciones que surgen de esta encuesta influyen directamente en la política monetaria del Banco Central, en la medición real de la inflación y, por ende, en las decisiones sobre tasas de interés y poder adquisitivo. Además, los resultados nutren las Cuentas Nacionales, ofreciendo una visión más precisa del peso del consumo privado —uno de los principales motores del PIB paraguayo— en la dinámica económica nacional.
"Esto es un trabajo de investigación qué hace tiempo se tenía que haber hecho mi opinión. La última vez fue de hace diez años aproximadamente y analiza justamente los hábitos de consumo de la gente. Y esto cambió mucho con los años. Ese es el tema de uso de tecnologías, probablemente hace diez años estaba el tema de entrenar en el hogar y ese tipo de cosas pero ahora cambió eso ahora es casi como tener agua en la casa y también hábitos de consumo de alimentos cambió la gente joven cambió un poco. En fin, va a permitir conocer los patrones de consumo de la gente y de esa manera medir mejor el impacto que tienen los cambios de precios. El tema transporte también es otro rubro que va a impactar más fuertemente ahora porque antes eh no había plataformas como no hay tantos colectivos ahora como allá antes", indicó sobre el tema el economista Arturo Cardús Silvera.
Comportamiento del consumidor
En los últimos años, el perfil del consumo paraguayo ha cambiado significativamente. La expansión del crédito, el auge del comercio electrónico y la transformación de los patrones de gasto tras la pandemia alteraron la composición de los presupuestos familiares. Rubros como tecnología, servicios digitales, educación privada y transporte ganaron terreno, mientras que otros, como alimentación y vestimenta, disminuyeron en proporción relativa. Sin una actualización de la canasta del IPC, los indicadores de inflación y bienestar podrían ofrecer una lectura distorsionada de la realidad económica.
La transparencia también constituye un eje central del operativo. El INE implementó un protocolo de seguridad y verificación: los encuestadores estarán identificados con credenciales y chalecos institucionales, y los hogares recibirán una carta oficial firmada por la máxima autoridad del instituto, explicando los objetivos y la relevancia del estudio. Además, las comisarías locales fueron notificadas del operativo, garantizando la protección de los encuestadores y la confianza de la ciudadanía.
Métrica
Como se dice en investigación científica, lo que no se mide no existe y con esta nueva edición de la EPF, el Paraguay da un paso esencial hacia la modernización de su sistema estadístico, alineándose con los estándares internacionales de medición socioeconómica. Los resultados que surjan del estudio no solo redefinirán el IPC, sino que servirán como base empírica para diseñar políticas públicas más efectivas, mejorar la focalización de subsidios, y ajustar las estrategias fiscales y monetarias a la realidad del consumo contemporáneo.
En un contexto global de incertidumbre y cambios en los precios internacionales, contar con estadísticas confiables y actualizadas será decisivo para la planificación económica del país. La EPF en definitiva no es solo una encuesta: es una inversión en conocimiento, y, sobre todo, en una economía paraguaya más transparente, sólida y orientada a la evidencia.