EconomíaCaja Fiscal tambalea en la cuerda floja

"Un gobierno serio debería desarrollar una campaña sobre la seguridad social"

El exministro de Hacienda, Dionisio Boda, afirma que el gobierno cometió un error al presentarlo como el último proyecto de la serie de leyes promulgadas, y en un tiempo equivocado.

Alfredo Schramm 25 Enero de 2026
25 Enero de 2026
Dionisio Borda.
Dionisio Borda. Foto: X

El extitular de Hacienda, Dionisio Borda, tal vez sea el líder de opinión más prestigioso de nuestro mercado en materia socioeconómica. Vale recordar que Borda lideró las reformas económicas respaldado por el entonces presidente Nicanor Duarte Frutos, quien le dio carta blanca para sacar a flote a un buque Paraguay que se estaba hundiendo en default (cesación de pagos, atrasos de salarios y saldo negativo en el Tesoro).

En otras palabras, Borda es el "padre de la criatura" que hoy, 20 años después, entra a las grandes ligas de los mercados financieros con grado de inversión y excelente clima de negocios. Los demás ministros, así como presidentes del Banco Central, siguieron en mayor o menor medida el plan de Borda y, de paso, fortalecieron la independencia tanto de Hacienda como del Central.

Profesionales del calibre de Jorge Corvalán, Gemán Rojas, Benigno López, Rafael Lara, José Cantero, Carlos Carvallo, Manuel Alarcón. Manuel Ferreira Brusquetti, César Barreto, Santiago Peña, Lea Giménez, entre otros, también consolidaron la estabilidad macro. 

Sin embargo, el talón de Aquiles de la Administración Central es un profundo agujero que arrastra año tras año, es decir, los contribuyentes debemos cubrir sus jubilaciones con nuestros impuestos. El año pasado esto nos costó USD 400 millones y si una reforma en los próximos años, subiría a casi USD 1.000 millones, según el ministro Carlos Fernández Valdovinos.

Como una de las alternativas, saltan propuestas de la clase política y los jubilados: es subir el IVA para cubrir las cuentas. Otro anteproyecto presentado por Economía y Finanzas es menos radical y se centra en achicar la brecha, pero sin grandes cambios estructurales, excepto la edad para jubilarse.

El debate se instaló entre los principales líderes de opinión especializados del sector privado, medios prestigiosos de comunicación que vienen acompañando el desenlace, así como la clase política, por supuesto. En síntesis, es el tema que dominó la agenda del centro del poder.

Esta semana tomó fuerza el tema del déficit de la caja fiscal, tanto en lo político como en lo corporativo. ¿Cuál es su lectura?

- El déficit de la Caja Fiscal es un tema complejo desde el punto de vista económico y también político. El gobierno cometió un error al presentarlo como el último proyecto de la serie de leyes promulgadas, y en un tiempo equivocado. Por un lado, receso parlamentario y, por el otro, vacaciones. Pero el proyecto de reforma de la Caja Fiscal, como era de esperar, desató en forma inmediata la reacción de los seis sectores que conforman el sistema de jubilaciones y pensiones del sector público.

"Es un error político del gobierno que generó reacciones comprensibles de los funcionarios para defender sus derechos"

-¿Qué reformas plantearía usted para evitar el colapso?

En el 2003 fue la primera ley aprobada ante la crisis inicial de la Caja Fiscal de la administración (2003-2008). El arreglo fue distribuir el costo. Aumentar el aporte del funcionario de 14 a 16% para cooperar con el plan de salvataje, que incluía también la transportabilidad de seguro de un funcionario que sale de un sector y va a otro. No pierde su antigüedad ni su aporte. En otras palabras, hacer concesiones entre las partes para evitar el colapso. Haría en un clima de diálogo y mutua concesión.

 -¿Más impuestos, suba de aportes o aumentar la edad para jubilarse son opciones?

Debería llegarse a un acuerdo donde el gobierno ceda y los seis sectores también cedan, por ejemplo, aumentar el aporte del funcionario y también del Estado, para financiar en forma gradual el déficit de la caja.

-¿Cree que hay sectores privilegiados en la administración central que desangran año tras año la caja?

 Acceder a la seguridad es un derecho de los trabajadores públicos y privados. Nuestro país tiene una de las coberturas más bajas de la región; rondamos el 25% de la fuerza laboral. No se trata de despojarlos de sus derechos, sino de que el gobierno se ocupe del tema a tiempo, no cuando el déficit está en el orden de USD 380 millones y precipitadamente busca imponer la reforma a mitad del periodo presidencial.

- Un pantallazo sobre la baja cobertura en cuanto a seguridad social en nuestro país

Es un problema complejo; los trabajadores no tienen la cultura de la seguridad social, los patrones incumplen sus obligaciones en asegurar una fracción de su plantel y generalmente lo inscriben con salario mínimo. Un gobierno serio debería desarrollar una campaña de educación y fiscalización sobre la seguridad social. Pienso que el IPS y el Ministerio del Empleo, Trabajo y Seguridad Social deberían hacer una campaña sobre la necesidad del seguro social para financiar la vejez.

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