Transportadora denuncia estafa de funcionarios corruptos de Cargill

23 Abril de 2023
23 Abril de 2023
Transportadora denuncia estafa de funcionarios corruptos de Cargill
Transportadora denuncia estafa de funcionarios corruptos de Cargill

Karina Rejala, directora de La Paraguaya Express, una empresa proveedora de granos y que forma parte hace años de la cadena logística del agronegocio, denunció una presunta estafa por parte de la poderosa multinacional Cargill, en una operación en la que una tercera compañia es pivot de la discordia.

Se trata de AGAPE S.A. Agrícola y Ganadera, que a través de su representante el Ing. Celio Ortiz Gullón, en el mes de marzo del año 2022 inició negociaciones con La Paraguaya Express S.A, para la adquisición de soja en granos de la cosecha 21/22, en la cantidad de mil trescientas toneladas métricas.

Según manifestaciones del representante, la firma AGAPE S.A. necesitaba esa cantidad para cubrir una venta hecha a Cargill SACI, exhibiendo en una de las reuniones que mantuvieron en ese entonces, un contrato firmado con la multinacional, en el cual consta que AGAPE debía proveer la cantidad de mil setecientas toneladas métricas (1.700 TM).

Entonces, AGAPE S.A. solicita que se depositen las toneladas de granos directamente en los silos de Cargill “Puerto Pusa y Minga Guazú”, y el pago se efectuaría a la entrega de los granos y contra entrega de las facturas correspondientes, siguió relatando.

Respaldo

A fin de garantizar el cobro de la venta, ya que la soja era vendida a AGAPE S.A. y depositada en los silos de Cargill, La Paraguaya solicita un documento que respalde la operación comercial, motivo por el cual la empresa AGAPE remite un “mandato irrevocable de pago” a favor de la empresa proveedora de granos y expedido por Cargill. Este mandato básicamente refiere que Cargill se compromete a pagar por los granos a La Paraguaya Express S.A.

El mandato fue firmado por el representante de Cargill S.A.C.I., el Sr. Alejandro Pozzo y por AGAPE S.A. el Ing. Ortiz, donde ambas empresas acuerdan que Cargill S.A.C.I., debe abonar a La Paraguaya Express, así lo indica el documento arrimado por la directora de la proveedora de los granos. Teniendo ese aval de la firma Cargill, se inició el proceso de la entrega de las mercaderías en los puertos anteriormente mencionados y estipulados por la multinacional en el contrato.

Tras cumplir con su parte del acuerdo, se solicita el pago a Cargill por parte de La Paraguaya (quienes, conforme al mandato irrevocable de pago, debían abonar por la carga), los pagos correspondientes por 1.002 toneladas métricas depositadas, por un valor de seiscientos veintiún mil trescientos ocho, con veinte dólares americanos (USD 621.308,20), quienes se negaron a pagar por una supuesta deuda de AGAPE S.A. hacia ellos, que en ningún momento previo al acuerdo se había conversado.

Mala fe

Siempre según la denunciante, después de muchos reclamos por parte de la transportistas y por diferentes medios, Cargill solicita una reunión para llegar a un acuerdo, donde para sorpresa de la acreedora (en esta etapa, la transportadora), sale a luz que Cargill había iniciado una acción de ejecución hipotecaria a AGAPE y que se encontraba ya en etapa de remate, juicio muy anterior a las negociaciones de La Paraguaya con AGAPE.

Así mismo, se exhibe en la reunión un supuesto acuerdo privado entre Cargill y AGAPE, que data del 3 de noviembre del 2021, donde llegaban a un supuesto acuerdo de pago, que efectivamente no había prosperado, pero del cual no tuvimos conocimiento.

En resumen, Cargill era acreedora de AGAPE S.A y sabía de las condiciones económicas de esta, atendiendo a las negociaciones y demandas entre ellos, quedando La Paraguaya con “el clavo”, como se dice en la jerga financiera popular.

“Pese a esa situación, Cargill emitió un documento donde se compromete a pagar por la soja depositada, siendo que en realidad nunca tuvieron la intención de pagar, Cargill sabía que AGAPE no podría pagar esa cantidad de dinero, pero igualmente estaba aceptando la soja, causando un cuantioso perjuicio al patrimonio de nuestra empresa”, se lamentó la ejecutiva.

Fiscalía

El caso se encuentra actualmente en el Ministerio Público, con la correspondiente querella adhesiva, a cargo del Estudio Tuma. La empresa de agronegocio paraguaya que demanda el cobro a Cargill, recusó a la fiscala Estefanía González “porque evidentemente estaba apalabrada (...) cuando me fui a declarar fue una declaración más indagatoria que testifical siendo yo la denunciante”, recordó Rejala.

En la indagatoria se presentó toda la cadena de trazabilidad de la operación y que daría la razón a La Paraguaya.

Antes, el equipo jurídico de Cargill recusó sin sustentos jurídicos al fiscal Nelson Ruiz, sin siquiera presentarse los representantes legales y perdiéndose un mes de trámite en el Ministerio Público. “Si uno realmente no teme y tiene todas las evidencias de que hicieron bien las cosas no van recusar, se iban a presentar y declarar”, opinó Rejala.

Agregó ser consciente de que Cargill como organización empresarial tiene una política de responsabilidad social bastante reconocida y que “el problema fue con funcionarios corruptos” y que incluso recibieron amenazas, que tiene bien documentadas.

Cree que existe una rosca interna dentro de la multinacional encabezada por funcionarios argentinos, quienes estaría haciendo operaciones ilegales relacionadas a triangulación de soja.

“El estrés nadie te lo paga; económicamente hablando estoy en deuda con proveedores de soja quienes confiaron en mi empresa, mientras que a otras tuve que cubrir con recursos propios. Hoy la deuda con mi empresa asciende a por lo menos USD 1,2 millones”, remató.

Al cierre de está edición no fue posible contactar con algún vocero de la multinacional de modo a obtener su versión, la cual esperamos se pueda brindar en las próximas ediciones.

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