La campaña de soja zafriña en Paraguay ha arrojado rendimientos dispares en los distintos departamentos productivos del país, según informes de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP). Los productores han reportado cosechas que van desde 600 hasta casi 3.000 kilos por hectárea.
En el departamento de Alto Paraná, la falta de lluvia durante la etapa de crecimiento afectó la calidad de la cosecha, aunque se obtuvieron rendimientos de alrededor de 600 a 1.000 kg por hectárea, según informó Aurio Frighetto, miembro de la CAP en la filial de Alto Paraná. Por otro lado, en la zona norte del departamento de San Pedro, se alcanzaron rendimientos promedio de 2.700 kilos por hectárea. En Itapúa, la producción obtuvo un rendimiento promedio de 1.300 a 1.500 kilos por hectárea, según Orlando Galas, técnico agrícola de la cooperativa Colonias Unidas en Itapúa.
En cuanto al comercio internacional de la soja en granos, se ha registrado un dinamismo positivo con un crecimiento superior al 100 % en las exportaciones durante el primer cuatrimestre, superando las dos millones de toneladas. Se espera que esta tendencia se mantenga durante el resto del año, y se estima que el sector genere ingresos en divisas por alrededor de USD 4.500 millones en 2023. Esta buena producción también ha abastecido de materia prima a la industria local, contribuyendo a la cadena productiva y de comercialización, incluyendo la producción de alimentos, bebidas y biocombustibles.
La buena producción de soja en el país ha generado confianza en el sector privado para realizar inversiones en infraestructura y planificar a largo plazo. Un ejemplo de esto es el Complejo Agroindustrial Angostura (Caisa), que ha invertido USD 16 millones en la incorporación de una nueva celda de almacenaje de soja con capacidad para 180.000 toneladas. Con una capacidad total de almacenamiento de 430.000 toneladas de cereales y oleaginosas, el complejo fortalece la imagen de Paraguay como proveedor de alimentos y energía a nivel mundial, consolidando su posición como potencia agroexportadora. Además, esta expansión en la capacidad de almacenamiento y procesamiento beneficia a los productores, ya que les permite gestionar de manera más eficiente la entrega de sus cosechas, reducir los costos logísticos y tener una mayor previsibilidad en cuanto a la calidad de los productos.
En el Complejo Agroindustrial Angostura se procesan diariamente 4.500 toneladas de soja, que se convierten en harina y aceite. La harina se destina a la producción de alimentos balanceados para animales, mientras que el aceite se refina para consumo humano o se utiliza como biocombustible.
La inversión en infraestructura y el fortalecimiento de la industria reflejan las favorables condiciones de mercado en Paraguay, y contribuyen a posicionar al país como un actor importante en el ámbito agroexportador. Asimismo, benefician a los productores al brindarles mayores oportunidades de negociación y mayor previsibilidad en la calidad de sus productos.